27/agosto/2007

Hacia la mejora del comercio electrónico

Llevaba días pensando y recopilando información para dedicar mi siguiente post -es decir, éste que estás leyendo- al comercio electrónico y a los motivos o barreras que dificultan el despegue definitivo de esta forma de hacer negocio en España (a diferencia de otros países donde esta modalidad está más consolidada). Coincidencias de la vida, he visto que Alejandro Vesga -mi director- centra el suyo en este tema. Había pensado incluir un comentario en su post, pero viendo que me iba a extender demasiado he decidido crear uno nuevo para aportar mi modesto, sincero y sencillo granito de arena.
Contrariamente al mito o leyenda -que él demostró como falsa cuando planteó la pregunta a los asistentes a una de sus charlas- de que el comercio electrónico no acaba de despegar porque la gente no se fía de los medios de pago en Internet, creo que es así. Si tenemos en cuenta los datos del Estudio sobre comercio electrónico B2C 2006, realizado conjuntamente por Red.es y la Asociación Española de Comercio Electrónico y Marketing Relacional, el 64,5% de los internautas declara no haber comprado nunca a través de Internet. Y cuando se les pregunta por las razones, el 35,2% alega desconfianza en las formas de pago y el 18,8% reconoce miedo a facilitar datos personales por Internet. No hay que olvidar otra de las conclusiones: el 29% dice que prefiere ver lo que compra.
Sí estoy de acuerdo en que la venta de billetes de transporte (avión, barco, autobús y tren) es la punta de lanza del comercio electrónico en España, pero -siguiendo con los datos del citado estudio- si estos representan el 31,7% de los bienes y servicios que más se compran por Internet, también es cierto que el siguiente producto que le sigue en la lista se encuentra muy alejado: el ocio (principalmente, entradas a espectáculos), con el 17,7%. Y no hablemos ya de otros productos y/o servicios tradicionalmente patrios como el turismo (en concreto, los paquetes turísticos), que representan tan sólo el 3,6%.
No obstante, el mismo estudio habla de la cifra de negocio que ha generado el comercio electrónico en 2005 -último dato-: 2.143 millones de euros. “Esto supone un incremento neto de algo más de 300 millones de euros, un 16,7% en relación a la cifra de negocio del año anterior. Este dato es el resultado de computar la media de gasto anual por internauta comprador, que se ha estimado en 495 euros, por el total de 4.326.790 internautas compradores. Ese gasto medio anual de 2005 de 495 euros supone un incremento del 6,7% respecto a la cifra de gasto del año 2004 que fue de 464 euros”.
Es cierto, por tanto, que estas cifras demuestran que cada año el comercio electrónico tiene más adeptos o, al menos, que los que hay se gastan más en Internet, pero, apoyándome en los primeros datos, al comercio electrónico todavía le queda mucho recorrido por hacer y todo dependerá de que se mejoren determinados aspectos relacionados con la seguridad de la información sensible que los internautas facilitan a sus vendedores.
El estudio señala en cambio que “la desconfianza generalizada que se recoge como una de las barreras principales para el comercio electrónico por los posibles problemas con los pagos no se corresponde con la verdadera dimensión de los problemas que pudieran tener en este sentido y parece que puede ser resultado más de una opinión o suposición o influencia por lo oído o leído en los medios de comunicación”. Pues como al final nosotros -los medios- tenemos parte de culpa, me gustaría recordar la información que la semana pasada se publicaba al respecto sobre este tema. Aunque no tiene nada que ver con comercio electrónico como tal, si se trata de robo de información sensible de los clientes de un portal de empleo. Si leemos la citada información, así como otras adjuntas, debemos concluir que Internet no es la gallina de los huevos de oro (bueno, para algunos sí… para los malos malísimos) y que no está de más en que insistamos una y otra vez en extremar las medidas de seguridad para evitar los fraudes que, nos guste o no, existen.
Para no acabar este post con una visión pesimista de la situación, yo soy defensor a ultranza de aprovechar las ventajas que ofrece a los emprendedores el comercio electrónico como complemento de su negocio off line. Pero de aprovecharlas de forma legal y honesta como cualquier otro negocio.

  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest


Publicado en la categoría: Javier Escudero

5 Comentarios Añade un comentario

  • 1. David  |  27 de agosto de 2007 a las 13:20

    La red no es más insegura que el mundo offline. Lo que ocurre es que hay mucho nivel de e-analfabetismo. Los niveles de fraude son comparables al resto de los paises de Europa y allí se vende más. Las causas del menor desarrollo del ecommerce hay que buscarlas en otro lado. Lo que sí existe es una percepción de inseguridad, sobre todo para los que navegan poco o no navegan. Si las empresas quieren vender mas deberan invertir en campañas de comunicacion para incrementar los niveles de confianza en el comercio electronico. Aunque como digo, creo que no es la primera causa del retraso español respecto a Europa.

  • 2. Se Vende  |  27 de agosto de 2007 a las 13:41

    Totalmente de acuerdo contigo, David.

    Es más, los pagos por Internet son más seguros que los de las tiendas convencionales. Te digo por qué. Si tienes cualquier problema/incidencia con un pago realizado con una tarjeta de crédito, en Internet puedes retroceder el cargo hasta 30 días después.

    En el mundo real, eso depende de la tienda, pero no del usuario.

    En fin, como todos los tópicos, el de “pagar por Internet es inseguro” tampoco es cierto.

    No obstante eso no quiere decir que no se cometan fraudes, que también los hay.

  • 3. Javier Escudero  |  27 de agosto de 2007 a las 15:22

    Es posible que los niveles de fraude del comercio on line y el off line sean comparables (desconozco el dato), pero es más fácil que puedan hacer un uso indebido de tus datos personales en el primer caso que en el segundo. En ese sentido, no está de más que se incrementen las medidas de seguridad tanto por parte de las empresas que se dedican al comercio electrónico (como así está ocurriendo cada vez más) como por parte de los usuarios. Cuando hablo de fraude, lógicamente, no me refiero a los que tienen un negocio on line sino a aquellos profesionales del timo que navegan por Internet buscando presas fáciles. Esa inseguirdad, que la hay, afecta por supuesto a la percepción que cualquier mortal puede tener de las ventajas y desventajas del comercio electrónico, al igual que las puede tener de un negocio off line, pero en el segundo caso siempre tiene la posibilidad de verle la cara al que vende y tener una primera percepción de mayor o menor fiabilidad. Creo que a medida que se incrementen los sistemas de seguridad tecnológica crecerá el número de compradores por Internet, seguro.

  • 4. Juan Maria  |  11 de septiembre de 2007 a las 8:55

    Javier, llevo ya dos años con la tienda de internet abierta, y la inseguridad es la principal barrera. Como bien han apuntado un cargo con tarjeta se puede cancelar hasta un año después (aunque este aspecto dejan indefenso al comercio). Pero este no es el principal problema, cuando me llaman por teléfono me suelen hacer estas preguntas:
    ¿lo que me envías tiene garantía?
    ¿como lo devuelvo si no me gusta?
    ¿me enviarás una caja con piedras?
    ¿por que vale más barato en tu tienda? no me fio….

    Indudablemente, la atención telefónica da confianza al cliente, pero siguen prefiriendo pagar por transferencia, que para mí, es el peor de los medios de pago.

    Otro problema importante son los gastos de envío, que mientras en países como Alemania, son prácticamente gratis, en España nos movemos en la horquilla de 7-10 euros.

  • 5. David Torras  |  1 de junio de 2009 a las 11:14

    El artículo muy bueno.
    También estoy de acuerdo con los comentarios.
    Un saludo.

Añadir Comentario

Requerido

Requerido, (oculto)


1 + = cuatro

Siga los comentarios en RSS