27/noviembre/2007

La letra por el móvil ¿entra?

No sé tú, querido lector, pero yo voy leyendo todos las mañanas un librito cuando vengo al trabajo. Y como yo, el 30% de las personas que comparten el vagón de tren conmigo. Otro 20% va escuchando música. Un 30% va leyendo los diarios gratuitos, y el resto… el resto va durmiendo tan plácidamente como le dejan los altavoces que anuncian las paradas. Este estudio de mercado apresurado y tendencioso lo he hecho esta misma mañana después de leer ayer una idea de negocio sobre la que quería escribir hoy.

Se trata de LibroMóvil, una empresa que ofrece la descarga de audiolibros directamente al móvil, una idea que me parece buena, pero a la que le espera una dura labor de evangelización por delante. Sus fundadores han pensado: se descarga música, se descargan juegos, video, politonos… ¿no habrá gente también que quiera descargar libros? El bajo coste y la compra por impulso son, de partida, sus principales bazas.

En España, los índices de lectura han mejorado claramente: ahora están en el 58% (son datos dados a conocer por el Ministerio de Cultura a mediados de octubre), y, lo que es más esperanzador, crece hasta un 90% en los niños que ahora tienen entre diez y trece años (que serán los futuros lectores). Si tenemos en cuenta que las nuevas generaciones hacen un uso más natural de las nuevas tecnologías, como la tecnología móvil (entendiendo dispositivo móvil en el más amplio sentido de la palabra), a lo mejor no es tan descabellado un crecimiento del consumo de los audiolibros (estudio de mercado mediante, por supuesto).

El problema que le veo es que no está tan claro que a la gente que le gusta leer, le guste escuchar los libros. Yo por ejemplo, soy lector y no lo tengo tan claro (pero, esto, por supuesto, no vale como estudio de mercado). Además, esta es una asunción bastante reduccionista, ya que no todos los lectores lo son de literatura (que es por lo que hay que hacer estudios de mercado).

Todo hay que decirlo, en España el tema de los audiolibros no ha tenido especial éxito (Alfaguara ha sido, si no me falla la memoria, una de las más activas en este campo, incluso con audiolibros leidos por los propios autores… lo que no sé es con qué resultado). Lo que está claro es que no ha tenido el éxito off line que tiene este producto en países como Estados Unidos. Doy fe de ello. Tengo amigos en Estados Unidos que son grandes consumidores de este tipo de productos. Incluso me han regalado audiolibros de obras que nunca hubiera pensado que pudieran estar en este formato (y que, por cierto, tengo muertos de risa en alguna caja en casa).

Divagaciones personales al margen, me gusta cómo este negocio ha salido al mercado: primero, porque el producto no es caro, y segundo, porque te descargas los libros por capítulos (así que si no te gusta, ya sabes). Además, ofrecen recomendaciones a los lectores, para estimular su compra (algo que es muy difícil y exige unas fuertes inversiones en el mercado off line). Vamos que han exportado las nuevas formas de comprar contenidos musicales y audiovisuales que funcionan.

¿Qué te parece a ti este negocio?

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Publicado en la categoría: Rafael Galán

1 Comentario Añade un comentario

  • 1. angel maria  |  28 de noviembre de 2007 a las 0:10

    mañana nos reunimos con ellos, ya te contaremos… ;)

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