30/enero/2008

Enhorabuena por estar de baja

Por fortuna, todo ha ido fenomenal. Ya estoy de vuelta en el trabajo desde el pasado lunes, después de haberme tomado los 13 días de baja por paternidad a los que tenemos derecho desde hace unos meses los padres que trabajamos por cuenta ajena.

Mucha gente me ha felicitado por el nacimiento de José. Lo que no esperaba es que tantas personas me dieran la enhorabuena expresamente por tomarme los días de ‘descanso por paternidad’ como los denomina la Seguridad Social (aunque de descanso muy poco, dicho sea de paso). Aclaro que la reacción ha llegado de personas de fuera de mi empresa. Tanto mi director general, como los responsables de Recursos Humanos de Hachette Filipacchi, han reaccionado con completa normalidad (como si pidiese las vacaciones, vamos).

¿Dónde está el merito? ¿Por qué me felicitan? Es muy facil que en la mayoría de los casos pesen una o varias de estas circunstancias: soy hombre, soy el director de Emprendedores y es un derecho reconocido hace muy poco tiempo.

Mucho se habla de la conciliación de la vida profesional y de la vida personal. Que las empresas deben realizar un intenso esfuerzo en esta línea. De hecho, muchos ‘gurús’ de la gestión empresarial plantean que las políticas de conciliación serán pronto un elemento decisivo en captar y retener a las personas con talento.

Estoy de acuerdo, pero también estoy seguro que el esfuerzo lo tenemos que hacer también nosotros, los trabajadores. Tanto en reclamar los derechos; como desde luego, en ejercerlos. Los derechos reconocidos son parecidos a los músculos: de no ejercitarlos acaban atrofiándose.

Desde luego, no sé cuánto me han echado de menos en las dos semanas que no he estado en la redacción. Diría que muy poco: el trabajo ha seguido saliendo. Mientras yo he podido cuidar a mi mujer y a mi hijo: ¿Dónde está el pecado? ¿Dónde está el mérito?

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Publicado en la categoría: Alejandro Vesga

3 Comentarios Añade un comentario

  • 1. Luis  |  30 de enero de 2008 a las 19:17

    Alejandro, si no hay pecado, y si tampoco hay mérito, ¿por qué nos lo cuentas?, no llego a entender lo que nos quieres decir.

    Tengo que entender que en tu empresa son taaaaaaaaaaaaan buenos que os dejan hacer lo que dicen las leyes. Jo, qué avance!!!!, pero vamos, eso de la esclavitud hace tiempo que se acabó, o no??

    Además, me gustaría que alguna de las personas que está bajo tus órdenes nos dijera si eres tan flexible con ellos como la empresa lo ha sido contigo. También me gustaría saber si la empresa es tan flexible con un empleado normal, o eres un privilegiado por ser jefe.

    Te cuento mi caso: mi jefe tiene todas las tardes de los miércoles libres, y yo curro. Me gustaría un montón que escribiera en un blog que los de RR.HH son cojonudos porque no le dicen nada. Tendría más cara que espalda. Pero vamos, me gustaría mucho más que yo también pudiera cogerme esa tarde libre.

    Pero lo que no entiendo es que algo que tú mismo (con otras palabras) calificas como intrascendente, lo lleves a un blog. Estoy un poco alucinado.

  • 2. Alejandro Vesga  |  31 de enero de 2008 a las 13:29

    Hola, Luis. Muchísimas gracias por tu comentario. Agradezco de veras que critiques mi post.

    Lo que quiero explicar, contando algo tan personal, es que me ha llamado la atención que tanta gente vea chocante que ejerza un derecho reconocido legalmente. Para evitar malentendidos, quise aclarar que mis jefes no se asombraron en absoluto. Realmente, estoy de acuerdo contigo en que reconocer a un trabajador un derecho otorgado por ley tiene mérito cero para la empresa. No digo que sean ‘cojonudos’ por darme la baja de paternidad… ¿eh? Lo que me sorprende es que haya tanta gente de fuera que lo vea tan extraño. No debería ser así.
    Pienso que todavía hay demasiadas personas que tienen miedo de reclamar lo que es suyo. Admito que en muchos casos es responsabilidad de la empresa por ser poco flexible; pero también creo que a veces (y remarco a veces), los trabajadores tienen responsabilidad en este asunto.

    Respecto a lo flexible que soy con las personas que trabajan conmigo, realmente creo que deberían ser ellas las que hablen (si nos leen, claro).

    Un saludo,

    Alejandro

  • 3. Sebastián  |  3 de febrero de 2008 a las 22:15

    Hola Alejandro y Luis, me gustaría hablar un poco de la flexibilidad de las empresas. Durante años trabajé para unos “negreros” que lo que entendían por flexibilidad era estar a las 9:00 en punto de la mañana y no saber cuando ibas a salir, desde luego era un horario muy flexible pero sólo a su favor. Recuerdo una tarde en la que me puse malísimo (simplemente malo no valía) y les pedí salir media hora antes para poder ir al médico. Su contestación fue que debería haber avisado con tiempo. Yo no sé Luis dónde trabajas tú pero deberías saber ya que los jefes suelen hacer lo que les da la gana y jamás van a dar explicaciones a un “currito” como tú. En cuanto a Alejandro, meparece muy bien que haya ejercido su derecho y que anime a la gente que trabaja con él a ejercer los suyos, mejor dicho, no que los anime, que los defienda ante RRHH cuando alguien quiera ejercer un derecho otogado por ley sea cual sea, ¿o a eso ya no te atreves?

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