23/junio/2008

El Corte Inglés transforma en negocio una de sus debilidades

Me encanta ir de compras a los grandes almacenes de Isidoro Álvarez. Y no deja de sorprenderme no sólo la cantidad de productos que ofrece, sino todos los servicios que presta. La semana pasada, por ejemplo, fui a hacer mi declaración de la Renta y hace poco contraté uno de sus seguros.

Posiblemente la diversificación sea una de las claves del éxito de El Corte Inglés. Otra es su tarjeta de compra, una de las primeras de este tipo que surgieron en España.

Gracias a su elevadísima facturación las emisoras de tarjetas (Visa, American Express…) les aplican comisiones mucho más bajas que a otros establecimientos. Sin embargo, les resulta mucho más ventajoso que sus clientes utilicen el plástico que emite esta cadena de distribución.

Para fomentar su uso recurren a financiaciones ventajosas (por ejemplo, paga en 12 meses sin intereses), parking gratuito para compras superiores a 30 euros, es gratuita…

¿Todo son beneficios? Pues la verdad es que no. Resulta que esta tarjeta es una de las más inseguras del mercado (no me atrevo a decir que es la peor en este sentido, pero debe estar en los primeros puestos del ranking).

La tarjeta no tiene límite, se puede usar no sólo en El Corte Inglés, sino en todas las empresas del grupo (Viajes El Corte Inglés, Opencor, Hipercor…) y en establecimientos asociados como las gasolineras Repsol.

Sin embargo, al tratarse de una tarjeta de compra no tienen obligación de pedir identificación.

Conclusión: si la pierdes o te la hurtan y no te percatas hasta que pasa un tiempo, pueden haberte hecho un desfalco importante. Imagínate todo lo que se puede pagar con ella incluso por la noche (Opencor abre hasta las 3 de la mañana).

Ladrón.

Pues bien, El Corte Inglés ha encontrado una solución. ¿Pedir el DNI o un documento oficial y cotejar la firma? ¡No! Comercializar un seguro a razón de 21 euros cada año.

Es decir, que han transformado una de sus debilidades en un nuevo negocio.

Si te sustraen una tarjeta de crédito y el ladrón realiza compras, el cliente no debería hacerse cargo sino el establecimiento que ha aceptado el pago, ya que no ha actuado de forma diligente identificando adecuadamente al titular del medio de pago. El Corte Inglés debería hacer lo mismo con su tarjeta… o por lo menos no cobrar lo que antes eran unas 3.500 pesetas al año por cubrir su uso fraudulento que ellos mismos no quieren evitar.

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Publicado en la categoría: Otros blogueros

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