5/enero/2011

La innovación se parece a la agricultura, no a la industria

He seguido explorando el informe de la Fundación Bankinter del que hablaba en el anterior post. Un lector (@fgfinat) de mi twitter me avisó de la interesantísima reflexión que hay en la página 23 del informe . Se plantea que hace años, la innovación partía en un proceso lineal de los laboratorios de las grandes empresas, de ahí a las propias estructuras productivas de las grandes compañías, para en fases subsiguientes al resto de empresas. Era francamente parecido a lo que ocurre con las cadenas de montaje. Cuesta mucho desarrollarlas, pero a partir de eso, prácticamente funcionan sin esfuerzo.

Este modelo está agotado. Ahora se trata, tal como dice el informe, de un modelo parecido a la agricultura, donde hay que escoger y preparar el terreno, abonarlo, regarlo y luego confiar en la suerte de que salga una buena cosecha.

Y es que la suerte también influye. ¿O acaso Silicon Valley o la Residencia de Estudiantes fueron fruto de una estrategia programada al detalle? Claro que no. Por eso, copiar estas dos iniciativas tal cual nunca puede suponer el mismo resultado; siempre es menor.

En el informe se habla de las políticas realizadas por los países emergentes, que han solventado mejor la crisis porque no han dejado de invertir en innovación en los momentos de bonanza (seguro porque querían continuar su escalada), además de diferentes análisis como el del impacto de la iniciativa personal en la innovación de los países.

Su lectura me lleva a reafirmar la idea propia de que la innovación, también se parece a la agricultura en cuanto a la dimensión. Los latifundios no suelen ser muy eficientes y en los huertos y jardines pequeños bien gestionados y mimados, brotan las plantas y las flores con mucha energía. En definitiva, las empresas pequeñas tienen ante sí una oportunidad histórica para innovar: ahora el éxito depende mucho más que nunca de la imaginación, por encima muchas veces de los recursos económicos.

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Publicado en la categoría: Alejandro Vesga

1 Comentario Añade un comentario

  • 1. Fernando  |  5 de enero de 2011 a las 16:06

    Hola Alejandro, gracias por la mención. Por cierto que hay una expresión en inglés “money doesn’t grow on trees” que se usa para indicar a alguien lo que cuesta conseguirlo, en español se suele decir “éste se piensa que el dinero crece en los árboles” y que es parte de esa misma metáfora que comentas que está implícita en el lenguaje con lo que posiblemente el término “capital riego” vaya a ser para los emprendedores algo así como agua de Mayo, ¿no te parece? ;)

    Un abrazo y te espero en LinkedIn!!

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