5/abril/2011

El fracaso está mal visto, hasta para quienes nos quieren

Acabo de llegar a la redacción después de acudir al homenaje del Ayuntamiento de Madrid a emprendedores madrileños, dentro de los actos de Emprende en Madrid que se desarrollan durante toda esta semana.

El acto ha sido sencillo y multitudinario al mismo tiempo: los emprendedores honenajeados han sido Zarin Dentzel (Tuenti), Gustavo García Brusilowsky (BuyVip), Carlota Mateos (Rusticae), Kike Sarasola (RoomMate) y Clemente Cebrián (El Ganso), todos acompañados por el alcalde, Alberto Ruiz Gallardón han desarrollado un debate sobre emprendimiento.

Han hablado de muchas cosas, pero una me ha llamado especialmente la atención. Se ha vuelto a hablar de la poca tolerancia que hay al fracaso empresarial en la cultura española. Kike Sarasola ha lanzado la reflexión diciendo que en “Estados Unidos es común que los emprendedores cuenten sin miedo que han fracasado previamente, algo impensable en España y que hay que empezar a romper”. Para predicar con el ejemplo el propio Sarasola ha remarcado que para llegar al éxito de RoomMate, primero ha fracasado en tres emprendimientos anteriores.

La intervención de Carlota Mateos ha sido radical y ha aportado mucho: “Aunque parezca mentira quienes tienen menos tolerancia al fracaso son precisamente las personas de nuestro entorno más cercano. Nuestras propias familias y amigos son los primeros en llamarnos locos cuando nos decidimos a emprender y luego pueden llegar a ser los más severos si las cosas nos van mal”, ha comentado.

Aunque el emprendimiento se está abriendo camino con fuerza, tanto en Madrid como en toda España, es verdad que nos falta un cierto salto cultural. Tenemos que aceptar que el riesgo en consustancial a la vida y que las personas que toman la iniciativa pueden estar algo más expuestas a los fracasos, pero también al éxito, también al progreso.

Llevo, sin saberlo, mucho tiempo de acuerdo con Carlota. Después de tantos años de experiencia tratando con emprendedores desde la revista, es demasiado común escuchar quejas sobre los frenos de las parejas, familias y amigos. Frenos antes y reprimendas después, según apunta la fundadora de Rusticae…

Esto hay que cambiarlo ya.

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Publicado en la categoría: Alejandro Vesga

1 Comentario Añade un comentario

  • 1. Marian  |  19 de marzo de 2013 a las 19:50

    Sin duda, Paco Ortiz es digno de admirar. Hoy he tenido el placer de conocerlo en una jornada de ayuda a jóvenes onubenses con espíritu emprendedor celebrada en el CADE, dónde Paco nos ha contado su experiencia. Me impresionan sus valores y su poder como empresario, es un ejemplo a seguir y personalmente he aprendido mucho de él con su charla.

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