4/mayo/2011

Hacer bien las cosas en Internet no es tan complicado

La historia de Antonio Hernández y su proyecto, Teblanco.org, ha sido una de las que más repercusión (o que, al menos, ha llegado a mis oídos) han tenido desde que trabajo en la revista. Al menos ha sido una de las que más han llegado a los lectores. Si no la leíste, puedes hacerlo pinchando aquí. Resumiendo (aunque te recomiendo que leas su caso en primera persona y el del resto de emprendedores, igual de interesantes, sobre los que escribimos en ese mismo artículo): era aficionado al té de calidad, en España no lo encontraba, lo compraba fuera para su consumo propio y se le ocurrió montar una tienda on line. Y el resto, es historia.

Hace unas semanas, me escribía Alba Nieves, una emprendedora valenciana que ha montado la tienda on line www.iamglam.com, que había leído el artículo y que me decía:

“Tengo 26 años, soy licenciada en Publicidad y RR PP, licenciada en Comunicación Audiovisual, tengo un Media Course por la universidad de Amsterdam, hablo varios idiomas y me he encontrado con que no hay sitio para mi en el mercado laboral de mi país. He hecho todo lo que se suponía que debía hacer. Llevo toda mi vida preparándome, al parecer, para nada. Harta de todo esto decidí emprender mi propio negocio. Con la ayuda de mis padres (ni un banco da un duro por una chica de 25 sin nada que poder embargar en caso de impago) conseguí montar www.iamglam.es mi propia tienda online. Como los chicos de teblanco.org, trabajo desde el garaje de mi casa -desde hace seis meses- en este proyecto del que soy gerente, directora, redactora, jefa de ventas, publicista, secretaria, administrativa y señora de la limpieza. Los comienzos son difíciles pero no pierdo la ilusión, las fuerzas, ni las ganas de seguir adelante…”.

Nos intercambiamos links de tiendas on line interesantes. Todas ellas con algo en común: no es tan complicado montar una buena tienda on line. Otra cosa puede ser dar con los productos adecuados para el mercado adecuado con el precio adecuado y con los costes adecuados y dirigidos al perfil de público adecuado (unas rentas medias pueden no comprarte, pero apuntando más alto, puede que sí). Y me acordé de que cuando entrevistamos a Antonio Hernández quedaron muchas cosas en el tintero sobre qué hace que una tienda on line funciones. Éstas fueron algunas de las cosas que comentamos sobre una buena tienda on line:

- Cuenta con un buscador sencillo en la página de inicio fácil de utilizar.

- Reserva el espacio central de la página para su principal promoción en cada momento, que explica con frases cortas (dos líneas, con menos de diez palabras) y en la que apunta el precio.

- Cuenta con varios puntos de acceso para contratar todos sus productos.

- Desde la página de inicio queda claro el coste del producto con IVA y si se trata de una oferta.

- Permite la posibilidad de suscribirse a un boletín de ofertas.

- Aparece un número de teléfono por si se quiere reservar off line.

- Permite conocer la disponibilidad del producto.

- Incluye mensajes breves de confianza: “Mejor precio online garantizado”.

- La información aparece categorizada: búsquedas, destinos más buscados, ofertas especiales, promoción de temporada y tarjeta de fidelización. Y con poco texto en cada bloque y seleccionando la información.

- Cuenta con páginas de resultados completas con distintas opciones.

- Cuenta con fichas de producto completas.

- Cuenta con multitud de fotos del producto.

Es fácil decirlo, pero… ¿es fácil acertar? Como contaba Alba:

“Soy usuaria de tiendas on line y se lo que me molesta de ellas y lo que me gusta. Trasladé los aspectos positivos a mi tienda y corregí los negativos, como a mi me gustaría que fuese una tienda online si entrase por primera vez. Creo que conozco al público al que me dirijo porque yo misma sería cliente de mi tienda (lo soy, de hecho, siempre llevo cosas de iamglam) y esto es algo vital hoy en día que, desgraciadamente, muchas empresas (llamémoslas, tradicionales) aún no han comprendido y así les va…”.

Tiene más razón que un santo.


1 comentario