Archivo de julio, 2011

29/julio/2011

Applícate el cuento

No tiene iPhone. Se levanta una hora antes de ir a clase para dedicarle tiempo a su proyecto. Apenas tiene 14 años y ya ha creado su primera aplicación para móviles. Sube al escenario con la inocencia y la seguridad de quien no tiene nada que perder. Mientras no sabe muy bien dónde mirar, explica que no va a poder poner la presentación que tenía preparada por un fallo técnico en su iPad. Con la mirada despierta, aún se muestra sorprendido de que sus pequeñas palabras puedan hacer reír a tanta gente.

 

El AppDate está repleto. Sobre la pantalla, una foto de un boceto de su aplicación hecho sobre una hoja cuadriculada en un cuaderno de papel. El esbozo de una interfaz móvil desde los ojos de un chaval. Las líneas apenas son rectas, pero se pueden apreciar los botones con anotaciones a lápiz. “Ésto es cómo era la aplicación, hace 5 meses”, cuenta Jorge Izquierdo sin perder la sonrisa. La imagen se desvanece.

Esta es la aplicación ahora. UrLate, una sencilla herramienta con una cómoda interfaz para tener una buena escusa cuando llegas tarde. Así de sencillo. “Cuando iba camino del colegio y nos parábamos en un atasco, no entendía cómo toda esa gente iba a explicarle a sus jefes ésto”, recuerda Jorge Izquierdo mostrando tres pantallazos antes de disculparse diciendo que no se le dan bien estas cosas. Ahora, con su App, ya puedes enviarle a tu jefe un email con tu localización actual y una foto del atasco en el que te has metido y tener una base de datos de tus embotellamientos más habituales.

Jorge tiene claro el modelo de negocio. “Al principio la hicimos de pago, pero nadie se la bajaba, así que decidimos ponerla gratis y ofrecer un servicio Premium que no contiene publicidad”, explica sin titubear. Entre el público, se cruzan miradas de admiración al ver la nitidez con la que este chico se enfrenta al mercado. 2 por 2 son cuatro. Y punto.

Si tienes más de 14 añitos, ten en cuenta que no te cuento todo esto para que pienses que ya se te ha hecho tarde para ponerte las pilas. Todo lo contrario, te propongo que nos saltemos el recreo para demostrarnos que, en algún lugar recóndito de nuestra ajetreada agenda mental, aún hay hueco para emancipar a aquel adolescente revoltoso e intentador que pensaba que era posible cambiar el trayecto de su vida con un simple volantazo. Si te animas, he encontrado en su blog este interesante post sobre cómo aprendió a crear aplicaciones. Una verdadera joyita.

Después de charlar un rato con él, me doy cuenta de que él es el primer sorprendido y parece que aún no ha asimilado por qué su invento ha causado tanto revuelo. Afirma que va a seguir desarrollando y tiene ganas de hacer algún juego. Observo su cara de sorpresa cuando le comento que vamos a sacarle en la web de la revista. Aún no conoce Emprendedores y ya es todo un emprendedor de los pies a la cabeza.

Apenas le preocupa el dinero, parece no saber nada de inversores o préstamos y, en la clase de negocio, no aparenta conocer la asignatura del riesgo. Quizá esa sea su mayor virtud, quizá su futuro defecto. O quizá no. Quizá lo que mueve a lo que hace poco que fue un niño a levantarse una hora antes todas las mañanas es la sencilla y envidiable ilusión de darle forma a sus sueños. Eso es lo que nos mueve, lo que nos desvela y lo que nos impide dormir. Pensemos con qué soñar, apliquémonos el cuento, y escuchemos al joven que llevamos en nuestro interior. Ese que, como Jorge, sólo piensa en hacerlo mejor cada vez que está despierto.


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28/julio/2011

¡Centraos!

Primero fue ¡Indignaos! Luego, ¡Comprometeos! Y ahora toca ¡Centraos!

O controlas tu core business, el corazón de tu negocio, o estás perdido. Y tú dirás, vale, eso ya me lo sé. Y, sin embargo, nos encontramos con que muchos emprendedores no lo saben: nos encontramos con emprendedores que subcontratan la programación y mantenimiento de un negocio online –”no necesitamos informáticos en plantilla”–; nos encontramos con emprendedores que tienen una idea llamativa, pero no saben cómo van a ganar dinero; nos encontramos con emprendedores que tienen un producto de calidad y se olvidan de que ese producto hay que distribuirlo con unas características específicas… Así que para algunos no es tan obvio.

Todo esto viene a cuento de un emprendedor que nos contaba la semana pasada que va a entrar en una nueva línea de negocio después de verano: para crecer, ha decidido adaptar su producto para entrar en un nuevo canal de ventas dentro de su sector –un sector maduro y complicado donde los haya–. Resulta que ese canal de distribución es ya complicado de por sí –difícil en el sentido del cubo de Rubik, no en el sentido del teorema de Fermat, que tampoco hay que pasarse–, no lo conocen y por muy bueno que sea su producto, como no se distribuya bien, apaga y vámonos.

En lugar de distribuir ellos, han decidido subcontratar ese proceso a una empresa de distribución del sector. De hecho, la mejor empresa de distribución del sector –no por ello la que más nombre tiene, pero esa es otra historia, como diría el personaje de Moustache en Irma la dulce–. Y contaba una cosa muy curiosa: “yo soy bueno fabricando mi producto y me tengo que centrar en seguir fabricando un buen producto. Si me salgo de ahí, malo”. Lleva ya diez años al frente de este negocio, así que sabe de lo que habla. A mi me llamó la atención lo de si-me-salgo-de-ahí-malo.

Un error habitual que cometen los emprendedores -y no estamos diciendo que tú lo vayas o estés cometiendo, sólo te advertimos para que no te pase a los emprendedores del segundo párrafo, de cuyo nombre no queremos acordarnos– es el de no delimitar todos y cada uno de los parámetros que van a configurar la esencia de un negocio, es decir, qué se vende, cómo se vende, a quién se le vende, dónde se vende, cómo se le lleva quiénes son los competidores y cuáles son los costes. Sólo teniendo claras las respuestas a esas cuestiones una empresa puede despegar con seguridad.

Primero, ¿qué vendes? Cuál es el concepto de negocio, porque si no tienes claro qué es lo que vas a vender, imagina cuando te sientes frente a un inversor para explicárselo. En segundo lugar, ¿cuál es tu modelo? Es decir, saber cómo vas a desarrollar tu negocio. Eso te dará una idea de las necesidades de financiación, de personal y tus operaciones. En tercer lugar, ¿cuánto dinero vas a necesitar para echar a andar el proyecto? Es decir, cuánto te costará emprender, especificando en qué lo vas a invertir (sin olvidar un colchón financiero para las contingencias) y qué parte vas a cubrir con tus propios recursos. Y, en cuarto lugar, ¿qué rentabilidad tendrá tu negocio? Es decir, saber si es viable o no, porque si tras hacer cuentas el resultado no es positivo lo mejor será que te dediques a otra cosa.

De todos los emprendedores novatos centrados con los que nos hemos encontrado, el más significativo ha sido Pedro Izquierdo, fundador de Tabiques Inteligentes, un emprendedor cántabro con la cabeza bien amueblada sobre el que escribimos en la revista en el número sobre viabilidad. Izquierdo ha ideado un sistema antibutrón revolucionario, pero ni es fabricante, ni es distribuidor. Es un excelente ingeniero, con una idea que necesita el mercado, que se ha pateado el mercado y que ha echado cuentas. Y las cuentas le dicen que se dedique a lo que sabe: diseñar el sistema, actualizar el sistema y argumentar la venta del sistema y dejar que otros, supervisados por él, fabriquen y vendan en un sector en el que ya saben vender.

Izquierdo nos contaba:

“Queríamos arrancar a lo grande, fabricando nosotros, hasta que hicimos el plan de negocio… La idea inicial, antes de sentarnos a elaborar el plan de negocio, era fabricar nosotros. Nosotros, como montamos el sistema, podemos comprar la materia en bruto y modificarla con unas mecanizaciones, pero decidimos externalizarlo para que la inversión en activos fijos fuera baja. Al principio habíamos contemplado arrancar a lo grande, comprando la maquinaria. Así podemos crecer a medida que va creciendo el mercado”.

“Tuvimos que cambiar el tamaño de nuestros clientes. En principio también se planteó presentar el producto únicamente a las grandes empresas de seguridad y a entidades financieras. Y las entidades financieras con las fusiones nos han retrasado. Y las grandes empresas de seguridad lo que quieren es un producto que ya esté en el mercado y que ya esté testado y que no le dé ningún problema. Ahí decidimos presentárselo a las pequeñas y medianas empresas de seguridad, que nos están respondiendo. Ahora hemos llegado a un acuerdo de comercialización con una consultoría de seguridad a nivel nacional (AGS Seguridad), que se va a dedicar a comercializar el producto y nosotros a suministrárselo y a instalarlo. Esto nos ayuda a llegar a sitios a los que no podríamos llegar de otra forma”.

Si quieres leer la historia de emprendedores centrados como él, pincha aquí y aquí.


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27/julio/2011

Reinvéntate como profesional

Preparando el dossier del número de agosto, en el que os ofrecemos 15 ejemplos de cómo reinventarse con éxito como profesional y como emprendedor, he tenido la ocasión de hablar con el historiador Miguel Ángel López Trujillo, conocido como Google Humano. Su ejemplo me ha convencido muy especialmente porque ha pasado de ser profesor a gestionar un negocio basado en comunicación e información para emprendedores. Ahora, además compagina esta labor con su actual puesto como director de operaciones de EBAN, la Asociación Europea de Business Angels.  Y todo porque un día decidió hacerse una marca personal que le sirviera para diferenciarse del resto.

Me gustó (y me convenció) especialmente cuando me explicó que consultores hay muchos, pero que un explorador de información como él mismo se define, o una marca como Google Humano sólo está él. “Si te presentas como consultor, te responderán, ah. Si dices que eres Google Humano o un explorador de información obligas al otro a que te pida más información. Y ahí ya pueden escuchar a Miguel Ángel.  Es la estrategia que me sugirió en su día mi coach de marca personal y que me está yendo bien”, me decía.

Siendo como es uno de los mejores ejemplos que he podido conocer sobre cómo hacerse una buena marca personal, quería compartir aquí los consejos que me dio para seguir sus pasos. Doblemente buenos por lo sencillos, útiles y breves…

Cinco pasos para crearte una marca personal potente:

1. - Definir en qué habilidades destacas y qué quieres vender profesionalmente. Debes encontrar aquello en lo que eres realmente bueno y centrarte en eso, renunciando a lo demás. Aunque te de un poco de vértigo, tienes que ser capaz de renunciar a cosas que eres capaz de hacer y especializarte en una sola. Es lo que te va a ayudar a destacar en el mercado, seas consultor, arquitecto o asesor fiscal, por poner algunos ejemplos.

2. – Busca una manera diferente o sorprendente de definirte. Por ejemplo, coge el diccionario de sinónimos partiendo de palabras conocidas. Ve saltando hasta palabras más sorprendentes. En el caso de Miguel Ángel, partía de la palabra historiador. Esta le llevó al término explorador y por fin al concepto de Google.

3. – Define el producto o servicio que quieres vender. “Yo en su día no lo tenía (era profesor) por eso tuve que elegir el tema de ofrecer consultoría de información. Pero no te vendas como consultor. Consultores hay muchos. Yo soy uno de ellos. Tu objetivo debe ser que ellos digan, es que quiero a Miguel Angel”.

4.- Comunica al mundo tus conocimientos sobre el tema o servicio que ofreces y respaldando todo lo posible con pruebas sobre tu valía: recomendaciones de otras personas, vídeos en los que puedan ver conferencias y actividades en las que hayas participado, fotos tuyas dando una sesión de consultoría… Todo esto genera retroalimentación: te conocen más, te llaman más, incluyes más contenidos… Debes tener siempre una estrategia en el mundo real para poderla contar en Internet.

5.- Por último, sigue este ciclo y aplícalo con constancia, porque los resultados son a largo plazo. Miguel Ángel dice que él definió una estrategia para que el mercado se adaptase a él, no él al mercado. Y lo justifica así: “Si eres uno más, compites con todos los demás. Si tienes una marca personal, si eres único, con valores únicos, lo que eres capaz de dar no es capaz de darlo nadie. Pero para llegar a ello, tienes que pulir tu marca personal, alimentarla, trabajar mucho para mantenerte como una opción elegible, no puedes de repente desaparecer y volver al cabo del tiempo… “.

 

 


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26/julio/2011

Hacer negocio con una app

El mercado de las aplicaciones para móvil y tabletas (las apps, vaya) es posiblemente el más dinámico que existe en la actualidad. Hay tantísimas novedades continuamente y tan asombrosas, que los desarrolladores lo que están logrando es que el nivel de sorpresa baje drásticamente. Cualquier día nos dicen que desde el Iphone somos capaces de preparar unas lentejas con chorizo y nos lo creemos.

Lo que llama la atención es que no haya mucha novedad en el modelo de negocio. Según observo. los principales sistemas para hacer negocios con una nueva app, son los siguientes:

-Gratis y con publicidad. Hay auténticas bofetadas para destacar en este segmento. Sólo las que consiguen un tráfico muy elevado y/o muy segmentado triunfan. Hay poca publicidad y si no lograr un resultado brillante, los anunciantes sencillamente, no vienen.

-Gratis y con el negocio enfocado a los establecimientos que salen. Del estilo de gotaxi o Supertruper, que obtienen el negocio por proporcionárselo a los demás, a los establecimientos y/o productos ‘capturables’ a través de esta aplicación. Aquí también necesitan masa, tanto de clientes finales como de establecimientos que se ofertan. Aquí todavía no hay mucha oferta; parece, a todas luces, que es un segmento que va a crecer.

-Sólo de pago. Algunos servicios especializados y algunos juegos. Muchas de ellas son con micropagos, con excepciones, como el programa de navegación TomTom.

-Versión Lite, con versión de pago. Una opción gratis con publicidad y otra de versión de pago sin anuncios. Normalmente, el tránsito de gratis a pago es con un importe muy pequeño. Común muy especialmente en juegos. También está la variante de juegos con dinero virtual (que generalmente se compra con dinero de verdad).

Para hacer negocio tenemos que tener muy claro en qué segmento nos vamos a colocar, qué ventajas vamos a ofrecer respecto a otras apps y demás soportes y, muy importante, realizar un estudio básico de negocio de nuestra aplicación. Si resulta, por ejemplo, que cobramos 0,75 euros a los usuarios para que no reciban publicidad, debemos calcular si nos renta esa transición. Si tenemos 30.000 usuarios en nuestra apps y 20.000 pasan a la versión sin anuncios habremos generado un volumen de 15.000 euros (a compartir con la plataforma) y nos quedaremos con sólo  10.000 a los que venderle la publicidad. Igual perdemos dinero…

Conviene explorar qué tipo de aplicaciones son las que más dinero están generando. Según la clasificación de arriba, la que más dinero mueve en la Apple Store en España es una aplicación de micropago: la de mensajería instantánea whatsApp; pero la segunda, cuarta y quinta son tres versiones distintas de una la aplicación de navegación TomTom, con un pvp de 49,99 en el caso más barato.

 

Sólo tres gratis (con versión de pago) entre las 10 primeras… es muy sintomático.

Creo que en el futuro inmediato el mercado se va a polarizar: habrá miles de aplicaciones que buscan negocio y que no lo lograrán ni por ingresos directos ni por publicidad, al aumentar la competencia y dificultarse mucho defender una ventaja competitiva.

Por supuesto, continuarán existiendo las aplicaciones para pasar el rato, generadas también para pasar el rato y sin ninguna transacción por enmedio (como la del Pulpo Paul, por ejemplo).

Pero donde va a estar el verdadero negocio es en aplicaciones por las que un núcleo de gente esté dispuesto a pagar. Serán aplicaciones más especializadas, con precios medios y medios/altos donde la ventaja de la movilidad sea el elemento clave. Estoy pensando en servicios a empresarios, a autónomos, a profesionales técnicos (médicos, arquitectos, ingenieros…) y para ‘fiebres’ de alguna afición determinada: asistentes a conciertos, forofos de todos los colores, moteros, etc.

 


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25/julio/2011

Si el cliente no va a la montaña…

Casualidades del emprendimiento me han llegado dos proyectos empresariales interesantes –y que sacaremos en próximos números en la sección de ‘Emprendedores con Ingenio’– que operan en el mismo sector, aunque con un enfoque bien diferente uno del otro.

El primero se llama APEC, que ofrece asistencia psicológica y/o educativa individualizada e integral en el domicilio del paciente: “Entre todos los servicios que ofrecemos –me cuenta Natalia Pedrajas, socia junto a Carla Rodríguez– destaca el trabajo en el propio domicilio por su innovación y eficacia. Se trata del único servicio en el mercado que incluye, además del apoyo integral en el lugar de residencia, la colaboración estrecha con los profesionales de la psicología, la medicina y la educación del entorno del paciente, y el asesoramiento a los familiares (padres, madres, hijos e hijas, tutores, etc.) acerca de cómo trabajar con las personas que sufren un problema en su vida diaria”.

Como ellas mismas destacan: “Hemos desplazado la imagen del psicólogo de consulta con bata blanca a diferentes entornos; no sólo a un domicilio, sino a un parque…, incluso acompañamos a nuestros pacientes en muchos de sus temores, a montar en autobús, a ir a la peluquería, comprobamos su comportamiento en la piscina, etc. Esta flexibilidad en cuanto al sitio donde tendrá lugar la atención psicológica tiene una serie de ventajas, tanto para la persona que requiere el servicio como para el profesional encargado de la terapia, y en consecuencia para los resultados que se obtendrán”.

Y el segundo utiliza la tecnología como base de su negocio. Iconfía es una plataforma on line que presta servicios de atención psicológica, psicoterapia y coaching por videoconferencia. Me cuentan que “los usuarios podrán seleccionar al profesional más adecuado a cada caso y solicitar cita en el momento. Podrán realizar consultas y sesiones terapéuticas sobre cualquiera de las especialidades de psicología clínica: ansiedad, pareja, adicciones, sexología, familia, infantil… Y también se ofrecen servicios de coaching personal, que son un gran apoyo en los momentos de incertidumbre y cambio personal”.

El servicio lo prestan profesionales cualificados y certificados por su formación y experiencia, que previamente se hayan registrado en la web: “La plataforma iConfía es un sistema abierto, es decir, cualquier psicólogo clínico, psicoterapeuta o coach, debidamente acreditado y con la experiencia necesaria, puede registrarse para ofrecer a sus clientes sus servicios a distancia, on line, mediante la videoconferencia. En principio, la única condición será acreditar su cualificación profesional para ofrecer los servicios con la calidad exigida”.

Por su parte, “el usuario puede seleccionar un profesional, fija la cita de acuerdo con su agenda, pagar en modo seguro y tener su sesión por videoconferencia en un mismo lugar, vía web, con un sólo registro, y sin necesidad de descargas ni instalación de programas específicos. iConfia utiliza herramientas estándar compatibles con todos los sistemas operativos y navegadores. Sólo es necesario un ordenador, un navegador actualizado y una conexión a Internet”
.

Este servicio ha sido creado por psicólogos del Colegio Oficial de Psicólogos que se encargan de verificar, “en todos los casos”, la cualificación de los profesionales que quieran ofrecer sus servicios on line. Para ello, “les proporcionamos el asesoramiento y el entrenamiento necesario para trasladar la consulta al contexto on line y trabajar debidamente mediante la videoconferencia”.


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22/julio/2011

Malos estudiantes que se convierten en emprendedores de talento

No es, ni mucho menos, una regla de oro. Pero me ha parecido curioso encontrarme en los últimos meses con dos importantes emprendedores que tienen un llamativo punto en común: los dos eran (y, por el tono en que lo dicen, hasta que parece que presumen) de haber sido malos estudiantes.

 

Hablamos de Didac Lee y Pau García Milá, fundadores respectivamente de Grupo Inspirit y EyeOS, dos destacadas empresas tecnológicas. ¿Se puede sacar de esto una conclusión científica? Posiblemente no, pero sí al menos una sospecha: nuestro sistema educativo está tan alejado de la realidad que excluye o desmotiva a gente de tanto talento como los dos emprendedores mencionados.

 

Vamos primero con Pau García Milá, a quien le dedicamos una entrevista en el número de septiembre de la revista. Según cuenta el fundador y director general de EyeOS, al poco tiempo de empezar la Universidad, le echaron “por mal estudiante” y se puso a programar en un sótano junto a unos amigos. Hoy, con 23 años, dirige una compañía de más de 30 empleados que puede presumir de tener en su cartera de clientes a grandes como IBM o Telefónica y que como proyecto ha triunfado a nivel internacional.

 

Por su parte, Didac Lee, a quien también hemos sacado hace poco en las páginas de Emprendedores, dice: “Cuando estudiaba, mi madre me decía que era incapaz de estar delante del libro una hora; ahora puedo estar 15 horas seguidas trabajando delante del ordenador”. También cuenta que se sintió muy desmotivado con los estudios de Ingeniería, que completó pese a que no le permitían dar rienda suelta a su vocación de innovador. Luego tuvio la suerte de concoer a los hermanos González Barros, lo que fue muy determinante para él en su desarrollo empresarial futuro.

 

Y ejemplos seguro que hay muchos más. Fuera ya del mundo empresarial, se me viene a la cabeza el nombre de Alejandro Amenábar, quien tampoco lo pasó muy bien en la Facultad. Una anécdota conocida: en su grandísima opera prima, Tesis, le puso al malo de la película el nombre del profesor que le cateó la asignatura de cine.

 

¿A alguien le quedaba duda de que el sistema educativo español hay que cambiarlo de arriba abajo?


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21/julio/2011

¿Hacer algo gratis… pagando?

Quizá hayas leído, o no, en los periódicos, que la empresa alemana Wimdu ha desembarcado en España proponiendo “estancias originales” para el verano. Más allá de que sean originales o no, lo que Wimdu plantea es irse de vacaciones y alojarse en casa de un particular. Para el huésped, sale más barato que un hotel, para el anfitrión es una manera de rentabilizar su hogar y para la empresa es un modelo de negocio basado en las comisiones que se lleva por cada reserva hecha. Pero en el fondo, lo que me ha llamado la atención de Wimdu ha sido cómo le ha dado una vuelta de tuerca al concepto de ‘coachsurfing’…

El coachsurfing, por si no has oído hablar de él, es el low cost de lo low cost, o lo que es lo mismo, viajar pagando únicamente el vuelo de Ryanair y alojarse en casas de gente del lugar que visitas. A cambio, tú también ofreces tu hogar a otros viajeros. Es un modelo que funciona en torno a esta red social, en el que nadie tiene ánimo de lucro y en el que parte de la gracia está en conocer gente autóctona y hacer un turismo alejado del hotel y las visitas organizadas. En vivir la experiencia, que es lo que se lleva, y lo que Wimdu ha sabido rentabilizar dándole un aire menos lowcostero que el coachsurfing, para un público que puede gastar algo más de dinero en alojamiento pero que también quiere practicar el turismo aconvencional.

Otra idea relacionada con los viajes y el compartir, y que nos llega desde Alemania, es el ‘mitfahren’: consiste en compartir coche y pagar a medias la gasolina. En el número de diciembre, Pilar Alcázar apuntaba el “compartir cosas” como vía para hacer negocio en Internet y hablaba, precisamente, de dos empresas que ya han entrado en el mercado español bajo esta idea: Comuto, francesa, y Amovens, española. Ambas han encontrado una fuente de ingresos en una idea en la que en principio el usuario no paga… y es que lo que hacen es vender la plataforma a empresas para que sus empleados compartan coche. Además de por lo de la movilidad sostenible, contaminar menos, etc., si la idea de compartir coches cuaja (en Alemania lo llevan haciendo diez años y es lo más normal del mundo), será también porque es más barato.

A partir de todo esto, yo me preguntaría si se pueden coger otros modelos de los que utilizan (utilizamos) los jóvenes para ahorrar hasta el último céntimo y buscarle el lado “rentabilizable” u ofrecérselo  a otro tipo de público como algo por lo que merece la pena pagar. ¿Se os ocurre alguno más?


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20/julio/2011

Escucha al mercado

Algo tan sencillo como escuchar puede darnos muchas claves para que nuestro negocio funcione, mejore, crezca… ¡Cuántas empresas cuentan y presumen de tener un servicio de atención al cliente! Y cuántos de esos departamentos, simplemente, no escuchan a sus usuarios. Pensad, que seguro que se os ocurren más de uno.

Y ¿por qué es importante, no sólo atender a tus clientes, sino además escuchar lo que nos quieren contar? Porque nos ayudará a saber qué cosas debemos mejorar, cambiar, eliminar, añadir, incorporar, revisar, redefinir… y así, hasta el infinito.

En nuestro próximo número (el 167, de agosto de 2011), en la sección Emprendedores con Ingenio Internacional –que coordina nuestra compañera Eva Calvo desde Inglaterra–, sacamos una empresa de Estados Unidos que basa su nacimiento, evolución y éxito –factura algo más de 1,7 millones de euros– en algo tan banal y sencillo como escuchar al mercado y, en este caso, a sus clientas. La empresa se llama Tomboy Tools, sus creadoras son Janet Rickstrew y Mary Tatum y el negocio consiste en dar formación on line a mujeres sobre bricolaje y en venderles también herramientas para su uso exclusivo. Estas emprendedores recuerdan que “la idea de crear una marca y un servicio enfocado al público femenino nos llegó después de asistir a una Pampered Chef Party. Nos gustó el elemento formativo de la reunión, así como la calidad de los productos que vendían”. Con esa experiencia, el detonante de lanzarse vino “después de escuchar a varias de nuestras amigas quejarse de que sus parejas nunca veían el momento de arreglar las cosas que se rompían en casa”.

Consideran que son la primera empresa que ha tomado en serio a las mujeres dentro de la industria del bricolaje. “No sólo enseñamos, sino que el diseño único y ergonómico de nuestras herramientas facilita el trabajo. Al principio, nuestras herramientas eran azules, pero cuando nuestras clientas nos pidieron cambiar al rosa para que sus maridos no se las cogieran, lo hicimos”. Y aunque su público objetivo son las amas de casa, han visto mucho interés en mujeres más jóvenes y han decidido montar campamentos de verano “para formarlas y para que puedan sentirse independientes en esas tareas”.

Fundamental, por tanto, la escucha activa, ¿o no?


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