14/septiembre/2011

Necesitamos emprendedores… que no siempre crean empresa

Hace unos días una lectora, Núria Sala, me envió un correo electrónico con un tema que, al igual que a ella, me ha parecido siempre muy interesante. Para Núria “Nuestra sociedad actual prácticamente habla de dos mitades de profesionales: la de los emprendedores-que-crean-empresas, y la de los demás-que-no-tienen-iniciativa (infravalorados), y se ha creado esta división justamente cuando el mundo necesita, seriamente, QUE-TODO-EL-MUNDO-SEA-EMPRENDEDOR”.

Ella montó su empresa hace 5 años (www.edosese.com), ahora son 8 personas en el equipo (“buenos, muy buenos”) y siempre la dicen: “¡Tú si que eres emprendedora!” y, como apunta Nauria, “lo dicen como si su trabajo no tuviese ningún mérito cuando son profesionales que aportan ideas y son de un valor incalculable dentro de la empresa porque tienen iniciativa, ganas, pasión, ilusión. ¡Ellos también son emprendedores!, pero la sociedad no está preparada para reconocerles sus aportaciones de valor dentro de las empresas de otros”.

Cuando lanzamos la revista en 1997, y es una anécdota que ya suena a “batallita del abuelo”, llamábamos por teléfono y cuando decíamos “…de la revista Emprendedores”, lo menos que te contestaban era “¿Emprende… qué?”. En estos 14 años la imagen del emprendedor ha ganado muchísmos enteros en la sociedad (tantos como para que sea ahora un tema central del discurso político de los grandes partidos, de cara a las próximas elecciones generales). Ahora bien, en esta nuestra tierra estamos muy acostumbrados a pasar del “calvo” a las “cien pelucas”.

Volviendo a Núria, en su email me decía “Me temo que esto está atomizando el mercado. Hoy en día todo el mundo quiere montarse una empresa pensando que así ganará un mayor estatus y mucha más libertad: es como si en la empresa de otro (bueno, la suya, en la que trabajan, la que les da un sueldo) uno no pudiese soñar, ser lo que quiere. ¡Es increíble pero aún prevalen las viejas estructuras!”.

Yo en el email de contestación le comentaba que nuestra propia revista es un claro ejemplo de “intraemprendedores”, una denominación que fue utilizada por primera vez en 1985 por Gifford Pinchot III en su libro Intrapreneuring. Si Emprendedores se ha mantenido desde su nacimiento como la revista económica más vendida y más leída de España se debe al espíritu “intraemprendedor” de todos los que trabajamos en ella (y, lógicamente, gracias a que hay miles de personas que valoran ese trabajo y compran la revista o la leen en esta web). Cada uno tiene su parcela de responsabilidad, pero todos estamos atentos a cómo podríamos mejorar las cosas o lanzar cosas nuevas. Y este espíritu no se ha perdido ¡en 14 años!

Hay que ser conscientes, no obstante, de que el entorno en el que se mueve actualmente el mercado laboral es muy complejo (por no decir “fatal”). Pero si queremos recoger buenos frutos en el futuro deberíamos sembrar ya en el presente. El ambiente para que puedan desarrollarse los “intraemprendedores” necesita de confianza, delegación, apoyo, franqueza,…. Por eso, es necesario no sólo que cambiemos el “chip” en la mente de los que trabajan para una empresa sino también quienes dirigen la empresa. Emprendedores e intraemprendedores juntos será una combinación con la que cualquier proyecto tendrá unas altas posibilidades de concluir con éxito. Seguro.

  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest


Publicado en la categoría: Javier Inaraja

7 Comentarios Añade un comentario

  • 1. Javier  |  14 de septiembre de 2011 a las 10:36

    Yo soy emprendedor. Cuando decidí crear mi propio negocio lo hice, más que pensando en tener una mayor autonomía, en poder desarrollarme como profesional.

    He trabajado muchos años por cuenta ajena, y en la gran mayoría de los casos prevalecía aquello de: “no estás aquí para pensar”. Y eso, no sé si se habrán dado cuenta quienes mandan, al final lo único que consigue es que llegues al trabajo sin ganas porque no tienes motivación suficiente. La tarea se convierte en algo mecánico: recibir órdenes y ejecutarlas. No tienes que pensar porque no vale para nada hacerlo, aunque tus sugerencias sirviesen para mejorar el funcionamiento. A veces he llegado a pensar que detrás de muchos jefes no se esconden más que grandes inútiles con miedo de perder su sillón.

  • 2. Javier Inaraja  |  14 de septiembre de 2011 a las 11:44

    Estoy de acuerdo contigo Javier. Como dice Robert I Sutton en su libro Buen Jefe, Mal Jefe, “el coste empresarial de los jefes ineptos y agresivos es enorme: sus equipos trabajan de manera más torpe, comenten más errores e incluso sufren más problemas cardiacos”. A lo que yo uniría “y desincentivan el espíritu emprendedor que deben tener los empleados para que una empresa tenga éxito”.

  • 3. Centros de Negocios Valencia  |  14 de septiembre de 2011 a las 15:59

    Estoy de acuerdo con vosotros, para una empresa el “mal jefe” hace que se pierdan oportunidades de mojora al no valorar las iniciativas de sus empleados que son los que estan en contacto directo con los clientes y por tanto pueden detectar las necesidades del mercado.

  • 4. Núria  |  20 de septiembre de 2011 a las 20:41

    Pero… ¿por que siempre tenemos tendencia a hablar del “mal jefe”? ;) Yo creo que de malos jefes hay pocos (o en todo caso, cada vez menos) pero por esa mala imagen los equipos temen a hablar y a proponer nuevos proyectos e ideas a sus superiores. Creo que la mayoría de Jefes hoy han hecho un montón de cursillos para liderar equipos, para mantenerlos motivados, para crear dinámicas positivas… ¿Ocurre lo mismo con todos los equipos? ¿Todos los trabajadores son intraemprendedores?
    Me parece que la reflexión debe ser mútua: los “malos” jefes deben cambiar, pero los trabajadores no intraemprendedores también.

  • 5. Estefania  |  22 de septiembre de 2011 a las 15:34

    Siendo emprendedores seguro que os interesa el nuevo concurso que ha lanzado CBS llamado Vallas con vida: emprende-t. ¿Dónde podéis participar? http://www.facebook.com/vallasconvida Cualquier duda que tengáis podéis escribirla en el muro. ¿Qué ganáis? Ver vuestra empresa publicitada en vallas. La campaña es a nivel nacional. Os esperamos!!

  • 6. Javier  |  28 de septiembre de 2011 a las 18:59

    Yo no estoy de acuerdo con lo que se dice en el artículo, la mujer que manda el correo dice que se debe valorar también a los intraemprendedores, pero yo creo que no pueden tener nunca la misma consideración que los emprendedores/as. Y no pueden tenerla porque el que se arriesga, el que pierde horas de su tiempo y el que pone el dinero es el emprendedor. Sólamente si aportan al equipo y a la empresa y no van sólamente a cobrar su sueldo y recibir ordenes creo que se les podría llamar intraemprendedores.

  • 7. Javier Inaraja  |  29 de septiembre de 2011 a las 9:42

    Hola Javier,

    nadie está diciendo que uno sea más importante que otro. ¿Acaso una empresa puede vivir sin un buen líder? ¿Acaso una empresa puede sobrevivir sin un buen equipo? En este ecosistema importamos todos: emprendedores, empleados, clientes, proveedores, accionistas/inversionistas,…. Y si todos cumplimos nuestro papel lo mejor posible, las cosas funcionarán mejor.

Añadir Comentario

Requerido

Requerido, (oculto)


4 + = once

Siga los comentarios en RSS