2/noviembre/2011

El PIB y el emprendimiento

Interesante estudio el que ha elaborado Informa D&B sobre demografía empresarial, en el que analiza la creación de empresas y otros factores, desde 1999 hasta el mes de octubre de este año.

Según se puede entresacar de este estudio, en los nueve primeros meses de este año se han creado 64.922 empresas, un 4,4% más que en el mismo periodo de 2011. Un dato positivo que es eclipsado por el hecho de que los concursos empresariales hayan aumentado en el mismo periodo un 17,76% y las disoluciones un 8,06%.

Pero vamos a centrarnos en el optimismo, echando un vistazo a uno de los cuadros del mencionado estudio que, a mi parecer, tiene una gran importancia. El gráfico, que os incluyo en este post, sobre la correlación del PIB y la creación de empresas, creo que tiene bastantes puntos interesantes para meditar.

El primero es que, efectivamente -lógica pura- la marcha de la economía es un factor clave en el emprendimiento. Si observamos el gráfico vemos que la tendencia en el número de empresas creadas guarda relación con la trayectoria del PIB: en 2008 inicia una caída en consonancia con el comienzo de la crisis económica.

El segundo punto es menos evidente. Cuando la crisis entra en su fase más fuerte, durante 2009, el número de empresas creadas se mantiene por encima del nivel de caída trimestral del PIB. La razón: se podría pensar que en estos dos años han sido muchas las personas que han salido de sus empresas y decidieron optar por el emprendimiento, con el soporte de sus indemnizaciones por despido o capitalizando el subsidio por desempleo.

Y así llegamos al tercer punto: entrre 2005 y la mitad del 2007, la creación de nuevas empresas se mantuvo por encima del ritmo de crecimiento económico. Es decir, los emprendimientos estaban por encima de la marcha real de la economía. Bajo mi punto de vista, esto, junto al segundo punto, evidencia que el proceso de creación de empresas sí guarda relación con los ciclos económicos… pero a diferente ritmo. Y es que el proceso de creación de una nueva empresa conlleva un periodo necesario de preparación hasta que se lanza al mercado. Por ello, el emprendimiento se ve favorecido por unas expectativas de bonanza económica -y, al contrario, se ve afectado por unas perspectivas negativas- pero sus efectos reales en la economía -creando o destruyendo empresas- son más lentos. De lo que se pueden extraer dos conclusiones:

1. Que si, y eso esperamos todos, la economía española empieza a recuperar su ritmo de crecimiento en 2012, la creación de empresas tardará algo más en recuperarse.

2. Que siguen haciendo falta muchas medidas de apoyo al emprendimiento para que la creación de empresas deje de ser tan coyuntural y estar tan influida por los ciclos económicos.

Y esto último no es una quimera, solo hay que ver cómo en otros países -como Francia- a pesar de sufrir también la crisis económica, sigue aumentando el ritmo de creación de empresas. Tal vez por que ya llevan años convencidos de que ello supone un “verdadero motor de la economía de un país”. A ver cuando nos lo creemos también aquí.

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Publicado en la categoría: Javier Inaraja

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