29/diciembre/2011

En el número de la revista Emprendedores que sale hoy a la venta incluimos este gráfico, que recoge los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) respecto al porcentaje de supervivencia de las empresas en España según su año de constitución. La tendencia asusta, la verdad.
Si vemos el gráfico, nos damos cuenta de que sólo la mitad de las empresas creadas en 2004 se mantenían vivas cinco años más tarde. Un dato que, salvo milagro, va a quedar pulverizado por las empresas creadas en los años posteriores, especialmente las de 2007 y 2008; que se pusieron en marcha justo antes del estallido de la crisis económica y que ya en los primeros años muestran una supervivencia menor que ejercicios precedentes. De las creadas en 2007 sólo se mantenían vivas el 64.52% en 2009, con lo que es muy difícil creer que vayan a superar el 2011 más de la mitad.
Dos lecturas: la primera es que ese dato que tanto hemos visto repetido sobre que la mitad de las empresas españolas no superan el cuarto año de vida es verdad, y cada día más verdad. Por otro, que la estadística va a empeorar cuando el INE publique los datos de 2010… y va a ser tremendo cuando publique los de 2011.
Pero también se pueden interpretar dos cuestiones más. En primer lugar, seguro que este índice va a mejorar muy deprisa a partir de las empresas creadas en 2011. Aunque parezca un poco extraño en principio, las empresas creadas en plena crisis pueden tener más opciones de supervivencia a largo plazo precisamente por haber nacido durante los malos momentos. Venimos observando en los últimos meses que las compañías de nueva creación son más pequeñas, más modestas en inversión, pero al mismo tiempo más tecnológicas, más competitivas y más ambiciosas en los mercados internacionales. Siempre es complicado adivinar el futuro, pero en este caso, creo que podemos ser optimistas.
La última reflexión y quizá la más importante es que igual que se están realizando esfuerzos para apoyar la puesta en marcha de nuevas empresas, no debemos dejar de lado de ningún modo el apoyo a la consolidación de las ya creadas. Por lo general, las empresas nuevas dan trabajo sólo al emprendedor hasta pasados los dos primeros años; mientras que los mayores generadores de empleo están siendo hoy las empresas jóvenes en crecimiento (las que se suelen llamar gacelas).
Para mejorar el dato del paro, hace falta crear más empresas. No lo dudamos. Hace falta sin ninguna duda también dar oxígeno a las que existen. Y aquí no hay herramienta mejor que flexibilizar el acceso a la financiación.
29/diciembre/2011
Parece que la crisis está animando cada vez a más pymes a abrir tiendas en Internet para ampliar sus canales de venta. En concreto, en 2011 ha aumentado en un 20,4% el número de pymes que han dado este paso, según un estudio realizado por Arsys. Y parece que las facilidades que ofrecen las soluciones cloud computing están detrás de esta buena noticia.
La otra cara de la moneda es que con lo que cuesta que los usuarios encuentren y entren en un comercio online todavía muchas empresas pierden ventas por no tener un buen diseño de su forma de presentación de los productos y menos aún del proceso de cierre de la venta. Nada menos que un 80% de los usuarios que visitan una tienda online abandona sin adquirir nada. La cifra me llega por la consultora de marketing digital Multiplica, una fuente imprescindible cuando toca hacer un reportaje sobre comercio online, porque siempre dan consejos e información precisa sobre este tema. Y como ese mal dato del 80% me llega acompañado de buenos consejos elaborados por esta consultora para evitar estas pérdidas de ventas, quiero compartirlo aquí con todos vosotros para que lo tengáis en cuenta si queréis montar vuestra propia tienda, o ya tenéis una y queréis incrementar las ventas.
1.- Simplifica el proceso. Reduce los pasos que tiene que dar el cliente para cerrar la compra como mucho a dos e intenta que éstos se hagan de forma rápida. Es decir, que las ventanas se carguen de forma ágil. Esto que, a priori, parece algo obvio, es uno de los motivos a destacar del abandono de los compradores, un 18% se van del site por descargar lentas de las páginas, según Multiplica.
2.- Claridad y control. Intenta que el usuario tenga en todo momento el “control” de la compra. Es decir, que conozca qué es lo que está adquiriendo con toda la información necesaria y al detalle; ofrécele la ayuda necesaria cuando la necesite y que perciba la web como un lugar seguro, sin distraccionees. Los gráficos, mensajes, etc, tienen que ser claros siempre, que no den lugar a dudas.
3.- No le pidas los datos antes de iniciar la compra. Existe, a veces, una excesivo celo por solicitar los datos de contacto del usuario, incluso antes de que éste haya realizado su compra. El registro, debe hacerse al final, una vez el comprador haya seleccionado el producto.
4.- Formularios intuitivos. Evita los formularios interminables e intenta que estén lo más humanizados posible, que sean más parecidos a una conversación que a un frío cuestionario. Ya que en la tienda online no hay un dependiente, debes trasladar un poco de esa naturalidad al proceso, ofreciendo ayuda en todo momento y dotando de facilidad en el modo de pago.
5.- Explica bien el coste final y la forma de devolución. Que no se lleva sorpresas al final con costes imprevistos que no hayas explicado antes, como los gastos de transporte, IVA, etc. Ten en cuenta que uno de los principales motivos de abandono de la tienda online son los costes de transporte. Evítalos en la medida de lo posible e incentiva al usuario con descuentos en compras superiores.
6.- Transmite seguridad en el proceso de pago. Es fundamental que la sienta en todo momento. Así, debes tener cuidado con las ventanas emergentes de Explorer en las que se advierte “this page contains insecure elements”. Del mismo modo, al igual que en un establecimiento el cliente se lleva su comprobante, en la tienda online hay que confirmar la compra de un modo inmediato y dar la seguridad de que todo se ha realizado correctamente.
7.- Opción a grabar la compra. Si el comprador se va de la tienda sin comprar nada, puedes darle la opción de grabar su compra para retomarla más adelante. Se trata de aprovechar las posibilidades de Internet, del medio. En una compra física no puedes retomar al cliente que ha entrado a mirar, pero en Internet sí. ¡Aprovéchalo! Por otro lado, si no se ha materializado la compra, existen soluciones vía mail o publicidad online para intentar que lo haga en otro momento.