25/enero/2012

¿En qué innovan los emprendedores españoles?

Me ha llegado estos días un ranking con las empresas más innovadoras del mundo, medidas por el número de patentes que registran. Ninguna sorpresa. No hay absolutamente ninguna española. Sí muchas (la mayoría) de Estados Unidos (Microsoft, GE, HP, Intel, etc.) y Japón (Canon, Panasonic, Toshiba…); alguna (pocas) de Corea (Samsung, la segunda de la lista y LG); Taiwan (una firma absolutamente desconocida), Alemania (Siemens y Bosch) o Finlandia (Nokia)…

Como no soy de las que les gustan las grandes cifras ni de las que se quedan con una única verdad de las cosas,  justo unos momentos después de venirme abajo ante tal evidencia de nuestra falta de innovación me pongo a pensar si de verdad estamos tan, tan mal en este asunto. No estamos a la cabeza en innovación, eso lo sabemos todos, aquí se copia mucho y hay mucho por mejorar. Si nos vamos a los rankings de innovación por países, tampoco tenemos mucho que decir. Volvemos a las mismas: Japón, Suiza, EEUU, Suecia… Israel, en el décimo lugar (el país que, por cierto, registra el mayor número de patentes por habitantes y que invierte un 6% del PIB a I+D; frente al 1% de España). Si tenemos en cuenta que cuando hay que recortar de lo primero que se echa mano es de lo que tiene que ver con la innovación y el I+D (se cercena, sin pestañear, el futuro del país y se vuelve al viejo modelo de premiar la construcción retomando la desgravación de la adquisición de la vivienda en la renta ), ¿qué podemos esperar?

Poco. Salvo que innoven los emprendedores. Los que nunca aparecen en un ranking (ays, las grandes cifras, es lo que tienen) y los que no tienen departamentos de I+D para registrar más de seis mil patentes, o para ser exactos, 6180 patentes, de la mano de International Business Machines Corp (para nosotros, siempre, IBM).

Las innovaciones de las pymes pocas veces ocupan grandes titulares en los periódicos. Ni entran en las agotadoras listas que todos se vuelven locos por compartir; especialmente cuando llegamos a finales de año. Pero a mí trabajar en Emprendedores me permite el lujo de recibir muchas otras listas, que a menudo pasan inadvertidas. Historias de pequeñas empresas que hacen grandes cosas.

En este año que apenas acabamos de despedir he recibido alguna que me ha llamado la atención. Por ejemplo, que entre las cien empresas más prometedoras de ámbito tecnológico se encuentran seis españolas. Transactional Track Record, Anaxomics, Anboto, Incita, Justinmind y Sustainable Reference, nombres que seguro que pocos conocéis, pero que han merecido un puesto de honor en el Red Herring 100 Europe, un premio que anteriormente recibieron firmas como Facebook, Twitter, Google, eBay o Skype. A quienes ven siempre la botella medio vacía, seis entre cien les parecerá poco, pero yo que soy una optimista sin remedio, creo que el hecho de que seis de nuestras empresas hayan podido destacar entre 800 candidatas, con la falta de apoyos que (todos estamos de acuerdo) existe en este país, sólo puede demostrar que los emprendedores españoles sí innovan, sólo que a menudo lo hacen en segmentos muy pequeños. Nichos hiperespecializados (y oportunidad de negocio siempre donde las haya) que nos pasan inadvertidos en un mundo obsesionado por las grandes cifras.

En la misma línea y sin rankings, me han llegado noticias de españolas como N2S, otra desconocida que levanta admiración en su nicho, tanto como para cerrar en plena crisis una ampliación de capital de un millón de euros para desarrollar su plan estratégico internacional y tener en su cartera gigantes como NH Hoteles, Accor, Jones Lang Lasalle, SFR France… ¿Su core business? Servicios de gestión inteligente de la energía. Otro nicho con futuro.

O Bionaturis, una empresa biofarmacéutica especializada en la prevención y tratamiento de enfermedades nicho, surgida de la Universidad de Cádiz hace poco más de cinco años y que acaba de ser aceptada para cotizar en el MAB.

O proyectos punteros como Oritia & Boreas, una spinf-off de la Universidad de Granada que ha desarrollado un simulador ambiental de vientos extremos único en el mundo con el que han colaborado en proyectos como la Copa América de Vela, grandes arquitectos como Santiago Calatrava o Norman Foster, o en la puesta en marcha y gestión de instalaciones tecnológicas tan singulares como el primer túnel de viento inaugurado en España (situado en Granada), que ha tenido una réplica similar en Golden, Colorado (Estados Unidos) y que permitirá avanzar en el desarrollo de sistemas de detección de minas antipersonas.

¿Más? Teinnova, una empresa de Logroño, mucho más pyme, que se ha especializado en la fabricación de equipos de limpieza para la grasa de cocinas, un segmento en auge por las exigencias de las leyes europeas (volvemos a las aspiraciones de mercados de nicho pero internacionales) y en el que según me cuentan sus fundadores no tienen competencia en todo el mundo.

A pymes que innovan, dedicamos hace unos meses el dossier Atrévete a innovar, en el que mi compañero Rafael Galán destacaba hasta 20 modelos de pymes innovadoras. También en un post anterior escribí sobre empresas españolas que apenas se conocen y que son líderes mundiales o europeos en sus segmentos, como Viscofan, Infinita Renovables o Econor. ¿Por qué no soñar con ser una de estas pymes o las que se han embarcado en aventuras pequeñas con mucho futuro como las que he destacado antes, y no un Google, un Apple o, por hacer algo de patria, un Inditex? Sin duda, estas últimas, son empresas que nos enamoran, que innovan, que triunfan, y eso las hace un modelo a seguir, AHORA, pero también empezaron desde cero. En nichos emergentes y por los que antes nadie apostaba. ¡Quién les iba a decir que iban a llegar tan lejos!

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Publicado en la categoría: Pilar Alcázar

2 Comentarios Añade un comentario

  • 1. Emprendedores Zitek  |  25 de enero de 2012 a las 13:23

    Un post brillante y aunque la estadística sea un poco desoladora desde iniciativas como Emprendedores Zitek, luchamos cada día para transformar lo que a día de hoy sigue siendo una realidad: en innovación andamos justitos.

  • 2. Mario  |  30 de enero de 2012 a las 16:42

    Una gran reflexión, Pilar Alcázar. Estoy completamente de acuerdo en que los/as emprendedores/as tenemos que asumir nuestra responsabilidad apostar por una cultura de la innovación. Empecemos por perder el miedo al cambio. Me sumo a esta nueva cultura.

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