3/febrero/2012

Vender online sin invertir en marketing

No hay duda. Estamos en el mejor momento para vender online. A lo grande y en pequeño. Hay más oportunidades que nunca para las grandes firmas y para las pequeñas empresas, incluso las que no tienen un comercio online propiamente dicho.
Y lo digo por la revolución que se ha producido en los dos últimos años en dos aspectos fundamentales para empresas de todos los tamaños. Uno, es el desarrollo del móvil como principal vía de acceso a contenidos y productos online. En España ya existen 13,96 millones de conexiones de banda ancha móvil, más que líneas fijas. Ahora sí, más que nunca, el usuario de Internet puede acceder a la red desde cualquier lugar y en cualquier momento (algo que abre una cantidad infinita de oportunidades de negocio para pymes vía la geolocalización y el comercio electrónico).
La segunda, y la que deben tener especialmente en cuenta las pymes, es que en sólo dos años se han multiplicado como setas los negocios que permiten a pequeños comercios llegar a millones de usuarios sin invertir en SEO ni en marketing online. Algo que, nos consta, no está al alcance de todos los pequeños negocios.
En los dos últimos años hemos asistido al boom de las plataformas de compra colectiva, tipo Groupon, Groupalia, LetsBonus, y otras más modestas y especializadas como El Tenedor (en restauración) y Oferta.me, Mequedouno o Sibaritic (en productos).
Muchos sabéis ya que el problema de estas plataformas es que exigen unas rebajas de precios cuantiosas, entre un 20 y un 80%, y que a eso hay que sumar la comisión, también cuantiosa que se llevan muchas de ellas, entre un 5% (las menos) y un 50% (las más), lo que a menudo hace que no sean rentables. El sacrificio se hace por la labor de marketing que realizan estas plataformas para dar a conocer empresas pequeñas y sus ofertas a miles (a veces millones) de clientes. De estos nuevos canales de venta publicamos un reportaje en Emprendedores de marzo, en el que destripamos las formas de rentabilizar la presencia en ellas.
Pero con este post quiero ir un poco más allá y hablar de los nuevos modelos de negocio que pueden hacer esa misma labor de intermediación sin cobrar un peaje tan alto.
1.- Plataformas sin comisiones ni cupones. Un ejemplo, Oferta.me, que no cobra comisiones porque su modelo de negocio no consiste en hacer de intermediario y cobrar por el marketing, sino que ellos son quienes venden. Los clientes hacen las reservas a partir de una oferta que ofrece el propio proveedor, y sobre los pedidos realizados ellos compran los productos a las tiendas y los venden. La ventaja de este modelo para las pymes es que, además de no exigir grandes descuentos ni cobrar comisiones, pueden controlar mejor lo que realmente venden. Son ventas reales, no cupones a canjear en tres o seis meses, como las otras plataformas. La desventaja, claro, es que tienen menos usuarios que gigantes, como Groupon y LetBonus, pero ya hemos dicho que hablamos de modelos para negocios que empiezan o no tienen tanto margen de beneficio.
Otra variante son las plataformas de compra colectiva en las que son los propios consumidores quienes buscan los mejores proveedores para sus objetivos. Aquí las hay especializadas por producto, como seguros de coches (Segurbonus), alimentación (Wholeshare) o para todo tipo de negocios (Agrupa2).

2.- Agregadores de ofertas. Son las webs tipo ClicPlan o Compraengrupo, en las que tampoco se cobra una comisión a los proveedores, ya que sus clientes son las plataformas de compra colectiva. Su principal ventaja es que segmentan las ofertas por ciudades y por categorías de productos.

3.- Marketplace o plataformas para microtiendas. Tampoco cobran a los proveedores y pueden ofrecer a muchas pymes la posibilidad de acceder a clientes muy segmentados; si se eligen bien. Ejemplos de estos intermediarios son Adzarus, una plataforma 100% gratuita que permite crear microtiendas para anunciar productos sin límite de artículos y a un coste cero. Aunque en este caso la oferta es mucho más variada que otras opciones, como Alice o Ulabox, especializadas en alimentación; Mumumio, para productos de alimentación ecológicos;  Pinterest, para productos de artesanía…

4.- Comparadores de ofertas. Ofrecen buenas opciones a pequeños comercios con una oferta personal y no exclusivamente por precio, que es lo primero que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en comparar. Aquí, una plataforma que acaba de entrar en España y que se va a desarrollar, seguro, en breve, es Shoppydoo, el comparador de precios número uno de Italia. Para firmas de moda, es perfecto por la excelente experiencia de compra que ofrece a los usuarios: vía, su web, dreezy.

5. Redes sociales verticales. Obviamente, también son una buena plataforma porque permiten llegar a una comunidad que se reúne en torno a una afición, tipo Bkool (para deportistas) o, a un problema vital, como Vitaetnatura (para mujeres con problemas para concebir).

6. Mercados exteriores. Sin olvidar las plataformas para el mercado B2B que se han creado para aglutinar ofertas de pymes que quieran salir fuera, como Tradewithspain, pensada para exportadores españoles del sector agroalimentario; o Retailmeetingpoint, sí, como habrás adivinado, para el sector retail.

Y seguro que hay más, muchas más, que se me olvidan ahora. Pero la idea está clara, nunca antes hubo tan pocas barreras de entrada para acceder a grandes públicos siendo un pequeño comercio. Son nuevas formas de acceso a potenciales clientes, cada una con sus peculiaridades, sus ventajas y sus inconvenientes que cada cual tendrá que analizar. Porque al final, gratis, lo que se dice gratis, no es ninguna. Obvio.


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