Emprender en franquicias
‘¿Emprender en franquicias? ¿Por qué no?‘ Ese fue el hilo conductor del evento que Emprendedores celebró ayer en el Hotel Velada Madrid, al que asistieron más de medio centenar de personas interesadas en el tema. El encuentro contó con la participación como ponentes de Mariano Alonso, socio director general de mundoFranquicia Consulting; Luis Sancha, director de expansión del Grupo Restalia; Javier López, fundador y presidente de la franquicia financiera CreditServices, y Gema Casas, franquiciada de la cadena de peluquerías Rizos. El objetivo era que cada uno (como consultor independiente, como franquiciadores y como franquiciada) aportara su visión y experiencia acerca de cómo emprender bajo la fórmula de la franquicia.
Como resaltamos ayer, es un mercado muy atractivo que factura algo más de 19.000 millones de euros y da empleo a casi 360.000 personas. Pero en el que operan más de un millar de cadenas franquicias –que cuentan con más de 60.000 establecimientos–, lo que dificulta decantarse por una de ellas.
Para los que no pudisteis asistir os hago un resumen de los aspectos más importantes que debes tener en cuenta a la hora de elegir una enseña entre las más de mil que operan en España (en nuestro número 176, de mayo de 2012, encontrarás nuestro Especial Franquicias, con información detallada).
La primera pregunta que debes hacerte es si estás dispuesto a pertenecer a una red. Debes tener claro que entrar en el sistema de franquicias implica asumir una serie de normas. Es cierto que el franquiciado es un ente independiente societariamente, es decir, tu relación con el franquiciador no va a ser de empleado-empresa, sino de empresa (tu) a empresa (el franquiciador), pero sí formarás parte de una red que se rige por una serie de normas internas marcadas en el contrato de franquicia. Y eso significa, entre otras muchas cosas, que las decisiones que adoptes –independientemente, del grado y carácter negociador de la central– las tomará finalmente el franquiciador por el bien de la red. Este es el primer punto de partida que marcará toda tu relación con proveedores, clientes, empleados, etc. y que debes asumir como tal si quieres que todo funcione a la perfección.
A partir de aquí, debes valorar tu perfil como gestor, así como tu experiencia y formación. Aunque no siempre éstas son necesarias. Sí es cierto que para determinadas enseñas –sobre todo, las especializadas– es aconsejable contar con experiencia en el sector, pero también hay otras enseñas que prefieren que sus futuros franquiciados estén ‘vírgenes’, para evitar a los ‘resabiados’.
Después debes analizar los sectores. Para ello, valora cada mercado por sus oportunidades de crecimiento, evitando así entrar en mercados muy saturados o en aquellos en los que las ventajas competitivas entre una enseña y otra no sean muy notables. Analiza aquellas franquicias cuyo concepto de negocio sea innovador, aunque opere en mercados consolidados. En ese sentido, puedes decantarte por una enseña que opere en un sector consolidado cuyo modelo de negocio, por su grado de innovación, sea escalable.
También valora si te decantas por una franquicia de producto o de servicio. Elegir una u otra implica conceptos de gestión diferentes, en muchos casos, así como inversiones
y condiciones contractuales distintas. Tampoco olvides si eliges un concepto de negocio que requiera tener o no local. La diferencia aquí será, principalmente, de mayor o menor coste de inversión, lo que afectará directamente a tu cuenta de resultados, al período de recuperación de la inversión, etc.
El siguiente paso que debes analizar es ¿de qué recursos dispones y qué costes de inversión tendrás? Independientemente del tipo de negocio que elijas, siempre debes tener un mínimo de recursos propios para hacer frente a la inversión. Piensa que si buscas inversores para tu proyecto –tanto si lo haces en solitario como si lo haces como miembro de una red de franquicias–, nadie arriesgará su dinero sino ve que tu eres el primero en apostar –con tus recursos– en dicho proyecto. Además, cada franquiciador establecerá o ‘aconsejará’ que dispongas de un mínimo de recursos propios para hacer frente a la inversión inicial. Así con los recursos propios de que dispongas o valores que puedes conseguir, calcula qué tipo de inversión estarías dispuesto a ‘aguantar’. Y cuando hablamos de inversión no sólo debes calcular lo que te cuesta entrar en una franquicia (canon de entrada, si tiene; obra civil, si requiere local; compra de primeros productos y stock, etc.) sino también cuánto dinero te costará mantenerte hasta que empiecen a ‘entrar’ clientes.
Importante también si el concepto de negocio está probado o es nuevo Es decir, si la central posee ya otras unidades franquiciadas o sólo tiene establecimientos propios. Sa
ber si tu vas a ser el conejillo de Indias implica sus riesgos que, evidentemente, deberás valorar si merecen la pena.
También es importante que conozcas ¿qué tipo de apoyo y asesoramiento ofrece la red a sus asociado?, es decir, si ese apoyo es continuado en el tiempo, si es in situ, es decir, en tu futuro establecimiento, en la central, en otra unidad de negocio, etc., si tiene algún tipo de coste, etc.
No olvides analizar la situación financiera de la central para saber si tiene solidez económica para hacer frente a la entrada de nuevos franquiciados y que eso, por falta de liquidez, vaya en detrimento del resto de asociados –entre ellos, tu–.
En ese sentido, analiza ¿qué planes de expansión tiene la central? Puedes valorar –estudiando el mercado y a la competencia– si son viables o arriesgados esos planes.
Un indicador de fiabilidad es estudiar el número de locales cerrados –bien en el último año o en la historia de la cadena franquiciadora–. Eso sí, no valores tanto la cifra de cierres –que puede ser grande– como los motivos de los cierres y las estrategias que la central ha seguido para solventar esos cierres. Y eso es así, porque muchas veces, los cierres se deben a que los franquiciados se han ‘alejado’ del camino de la red y han hecho la ‘guerra’ por su cuenta. Otras veces, se debe a reajustes de la propia central que quiere mantener una línea y consolidar las unidades que mejor le funcionan. Pero en otras ocasiones los cierres se deben a que los franquiciados se han visto desatendidos y desamparados por la central. Por eso, es muy importante que conozcas al detalle los motivos de los cierres. Éste es un dato que en el Especial Franquicias –a lo largo de sus doce ediciones– hemos valorado mucho.
Otro indicador muy interesante es que visites varios locales de la enseña, primero al estilo del ‘cliente misterioso’ para saber cómo funciona la franquicia, y después presentándote como potencial franquiciado de la red. En ese punto, no dudes en hablar directamente con otros franquiciados, para conocer de primera mano cómo es la relación con la central.
Para profundizar en éstos y otros aspectos (sobre todo en lo relativo a la inversión), te recomiendo que leas el Especial Franquicias de nuestro próximo número: el 176, de mayo de 2012. Recuerda dos cosas cuando negocies con un franquiciador: infórmate de todo y pregunta todo lo que se te ocurra. Cuantasmás dudas resuelvas, menos imprevistos tendrás.
Publicado en la categoría: Emprendedores,Javier Escudero

1 Comentario Añade un comentario
1. franquicias | 2 de febrero de 2013 a las 1:37
¿Quieres tener un negocio propio disminuyendo los riesgos de toda nueva aventura empresarial y de la mano de una empresa consolidada y con experiencia? Solo lo puedes lograr gracias a las franquicias, un método comercial para que los emprendedores se pongan al frente de su propio negocio.
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