24/mayo/2012

¿En qué se parecen la empresa y los Juegos Olímpicos?

No se parecen en nada.

Hoy, con la noticia de la candidatura de Madrid y la proximidad de los juegos de Londres, he tenido una revelación. Las empresas consideran a sus competidores algo así como los rivales de las competiciones olímpicas; es decir, aquellos que tienen como único objetivo vital chafarnos a nosotros y llegarse ellos la medalla de oro.

Es lo más común del mundo encontrarse a empresarios que tienen entre sus objetivos hundir a sus competidores. En algún caso incluso, cueste lo que cueste y contra sus propios intereses; ejemplo la mar de ilustrativo: las guerras de precios, tan comunes en tiempos feos como los actuales.

No parecen entender que la empresa casi nunca es un juego de suma cero. No es cierta esa idea tan extendida de que el mercado es el que es y se divide entre las empresas que están en el sector. La competencia sana suele aumentar el mercado… ¿O es que tú nunca has visto una calle en la que hay varias zapaterías juntas?

Y luego hay otra cuestión. ¿En qué parámetros mides la competición? ¿En número de clientes? ¿En facturación? ¿O, lo que seria lógico de verdad, en beneficios…? El que gana no es el que más vende, necesariamente, sino el más eficiente con sus ventas y eso, normalmente no es ni público ni notorio, con lo que la competición encarnizada pierde el sentido.

Pensando en esto, hoy me he llevado una gran alegría. Esta mañana he tenido en Barcelona, una reunión con el director de la oficina de emprendimiento de la escuela de negocios IESE, Mathieu Carienzo. He llegado un cuarto de hora antes y me he encontrado que la reunión previa que tenía Mathieu era con Lluisa Alemany, su homóloga en Esade y con Gemma Torruella, la responsable del Premio Emprendedor XXI de “la Caixa”. Muy sonrientes, me han dicho que trabajan juntos en este proyecto (eso ya lo sabía), pero que la reunión era para ver más líneas de colaboración. Me han comentado que lo ven claro, que hay que coopetir, que si amplían el mercado juntos defenderán mejor la excelente posición que tienen las escuelas de negocio españolas en el mundo.

Vamos, aun compitiendo en algunas cosas, les va muy bien cooperar en otras. A lo mejor esta forma de actuar también esta contribuyendo a su innegable éxito…

Medalla de oro para ellos.

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Publicado en la categoría: Emprendedores

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