1/junio/2012

Los inversores no sólo están para soltar pasta

No hay día que no hable con un emprendedor que no me diga que anda loco por levantar financiación para su proyecto. En los últimos tiempos, esa acción –la de levantar capital– ha alcanzado ciertos tintes obsesivos y digo obsesivos porque muchos emprendedores no se atreven a dar el siguiente paso si no cuentan con respaldo financiero. Y eso –junto a la idea trasnochada, caduca y errónea de que la idea es lo más importante– es otro de los grandes mitos que ha sido destapado.

Profundizaremos en la revista Emprendedores en un próximo reportaje, pero ya adelanto a todos esos defensores a ultranza de la financiación, que se puede emprender sin tener socios inversores detrás, no lo digo yo –que sólo soy un modesto y mortal redactor– sino muchos expertos.

Es sabido que la financiación ideal es la que nos aportan nuestros propios clientes pagando por nuestro productos y/o servicios, pero eso no le resulta fácil a muchas empresas. Ojo, no estoy diciendo que la financiación externa no sea necesaria; sí lo es, pero en muchas ocasiones no es lo más importante en etapas iniciales de un proyecto. En muchos casos –en la mayoría–, lo más importante es buscar clientes y salir a vender y para eso no hace falta dinero, sino tan ‘sólo’ dotes comerciales y saber dónde están nuestros clientes.

Dicho esto y sin que se tome todo lo anterior como dogma de fe, es evidente que el papel que juegan los inversores en el desarrollo y crecimiento de un proyecto es fundamental para su supervivencia. Un claro ejemplo es el reportaje que hemos dado en nuestro número de junio sobre ‘Cómo convencer a un business angels’. Soy defensor a ultranza de los business angels, una figura que debería favorecerse más en España (con incentivos fiscales y formación) si queremos que crezcan los emprendedores de calidad.

Y toda esta perorata surge a raíz de un debate que tuve el otro día con un amigo que no creía en los business angels más de lo que pudiera creer en los bancos como financiadores de un proyecto. Me decía que, puestos a elegir y si no tuviera otra opción, preferiría a un banco antes que tener a un business angels, porque del primero sólo tiene que preocuparse por devolverle el dinero que le ha prestado, mientras que con un business angels, además de conseguirle una salida rentable, tiene que ‘aguantarle’ dentro del accionariado de su compañía así como tener que validar y consensuar la toma de decisiones con él.

En mi defensa, le comenté que los business angels no sólo interesan porque pongan dinero sino que además ayudan –gracias a su experiencia– en la toma de decisiones estratégicas para el crecimiento del proyecto. Y estoy convencido de eso, a pesar de que hace unos días hablando con un experto en emprendimiento sobre la calidad de nuestros business angels me decía que, “actualmente, son muy pocos y algunos de ellos sólo tienen dinero y pocos o escasos conocimientos en la toma de decisiones estratégicas, porque son inversores que proceden del ladrillo y ahora se han visto con dinero y alguien les ha dicho que inviertan en proyectos tecnológicos”.

Esa es una verdad a medias, porque yo sí creo que hay un grupo selecto de business angels y de inversores con pedigrí, que saben de qué hablan y sobre qué se juegan sus cuartos.

Llevo meses recopilando –cual hormiga– todos los nombres propios y sociedades que llegan a mis manos que tienen relación, de alguna manera, con la búsqueda de financiación para emprender. Y entre esos cientos de inversores que hay en España estoy convencido que hay –como en todo– inversores de calidad, es decir, de los que no especulan, que no sólo arriesgan su dinero sino que además aportan conocimientos de valor para el desarrollo y crecimiento de los proyectos en los que entran.

Y esa es una imagen que debería cambiar, porque muchos emprendedores piensan que los inversores ‘sólo’ valen para poner dinero. Me sorprendió –para bien–, hablando hace unos días con unos emprendedores, cuando me contaron que ellos también tenían a sus business angels, pero que en su caso, no aportan capital sino conocimientos. “Muchas de las decisiones, estratégicas y también a veces operativas, las compartimos con nuestro pequeño comité de expertos. En ocasiones, necesitamos largas reuniones, otras veces buscamos la agilidad con simples chequeos vía web o mail. Esto nos permite disponer de una visión del negocio más amplia y basada en un mayor conocimiento, pero también asegurarnos que mantenemos una objetividad en relación a la empresa, pecado en el que muchos emprendedores pueden caer por estar enamorados de su propia idea o marca”.

¿Habéis tenido buenas o no tan buenas experiencias con inversores?

 

  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest


Publicado en la categoría: Emprendedores,Javier Escudero

6 Comentarios Añade un comentario

  • 1. resetknow  |  1 de junio de 2012 a las 10:05

    Bajo mi humilde opinion creo que para unir ideas y dinero debemos conseguir que cualquier ciudadano igual que puede tener una firma digital pueda financiar un proyecto que le parezca atractivo sin ser autonomo ni pasar por un notario simplemente porque crea que de esta crisis solo nos salva el talento y el futuro es de los investigadores que llevan mucho tiempo dejandose la piel.

  • 2. José Enrique  |  1 de junio de 2012 a las 11:39

    Una cosa u otra dependiendo de para qué…

    Como emprendedor sólo he recibido financiación externa de privados (empezando por mí mismo) a los que muchas veces es imposible explicar el proyecto de manera convincente y que se entienda… con caer simpático ya es bastante.

    Pero como inversor ‘sólo’ participo, muy a corto plazo, en cosas que entiendo (o creo entender): un bar, un café-concierto, una pastelería…

    ¿Que yo pueda aportar algo? pues, francamente, no lo sé…

  • 3. PortalB  |  1 de junio de 2012 a las 18:03

    Hasta que no cambie la legislación actual, donde se penaliza tanto la emprendiduría (bien sea con impuestos y/o burocarcia), este pais no dejará de estar a la cola de europa en muchas cosas.

  • 4. Jorge Fernández  |  2 de junio de 2012 a las 9:09

    Totalmente de acuerdo Javier. Yo soy de los que piensa que un emprendedor no lo puede saber todo cuando pone en marcha un proyecto, por eso, si consigues un inversor que además aporte asesoramiento, pues ¿qué más puedes pedir?.
    Como muy bien dices, muchos emprendedores están como locos buscando financiación y esta loca búsqueda hace que se casen con el primer inversor dispuesto a poner dinero. Esto es un gran error, fundamentalmente, por lo que comentas en el artículo de que la relación con el business angel no será estrictamente financiera. Entiendo que no son tiempos para rechazar nada, pero un emprendedor, cuando busca financiación, debe saber llegar a la conclusión (por dura que resulte) de que: “ese inversor no es para mi”.

  • 5. ARROUM  |  11 de junio de 2012 a las 19:00

    NO SOY BUENO EN INFORMATICA Y ME CUESTA MUCHO CONECTARME PERO TENGO UN PROYECTO VIVO Y SALUDABLE PARA EL CONSUMIDOR CON QUIEN PUEDO HABLAR SOBRE EL TEMA EN DIRECTO SI ES POSIBLE?

  • 6. VHVirtuaL  |  29 de febrero de 2016 a las 13:29

    El duro camino del emprendedor…

Añadir Comentario

Requerido

Requerido, (oculto)


8 + cinco =

Siga los comentarios en RSS