24/julio/2012

Que ningún inversor meta las narices en tu negocio

Para montar un negocio hay que contar con capital y, a veces, muchas veces, el emprendedor no cuenta con el suficiente para desarrollarlo íntegramente. Un debate que se se suscita a menudo es: ¿qué es mejor: un crédito bancario o acudir a inversores privados (business angels, capital riesgo…?

Ambas fórmulas tienen sus ventajas y sus inconvenientes, y según el perfil del emprendedor y del negocio puede ser más acertado recurrir a una fórmula y otra. Hay algunos emprendedores que prefieren recurrir a un business angel, ya que no sólo pone la pasta, sino que también en muchos casos te asesoran, te orientan y hasta, con su gran experiencia, te definen bien el posicionamiento si no lo tienes del todo claro.

Sin embargo, hay otros emprendedores que sólo precisan el dinero para empezar a funcionar (pagar el alquiler del local, el salario del primer empleado y todas estas cositas). Que lo del asesoramiento, la orientación y la definición del posicionamiento ya lo hacen ellos porque, al fin y al cabo, la idea es de ellos y nadie de fuera les va a decir a estas alturas por dónde deben tirar. Que para eso se han tirado muchísimas horas rumiando su proyecto, haciendo sus estudios, sus pruebas pilotos o han trabajado mucho tiempo en un sector y conocen muy bien las oportunidades que encierra. Y que por qué vas a dejar a alguien que modifique tu idea de negocio, si no tiene ni tu experiencia ni tus ganas de emprender, y sólo porque pone la pasta.

Así es como piensan muchos emprendedores. A éstos la fórmula del muy tradicional crédito bancario les es mucho más cómoda porque sólo tienen que preocuparse de devolver el capital prestado con sus intereses correspondientes. Que no es poco, máxime con la dificultad existente en estos momentos para obtener un crédito del banco. Es difícil, pero no imposible, como lo demuestra el puñado de valerosos emprendedores a los que dedicamos un reportaje en el número de agosto de Emprendedores. Algunas de las enseñanzas que podemos obtener de ellos son:

Tienes que asumir riesgos. “No debes ir a pedir algo si no estás dispuesto a avalarlo ni a asumir ningún riesgo o si no quieres poner un euro. Si tú no crees en tu proyecto, el banco tampoco”, afirma Miguel Portillo, responsable operativo de Pixelnews.

Esfuérzate por transmitir ilusión. Óscar García, CEO de Busining Espacio de Negocios, señala que “los directores de sucursal suelen ser muy receptivos, pero al final los que tienen el poder de decisión son los departamentos de riesgos, que no ven el negocio porque no lo tocan. Sólo analizan papel. Y se tienen que creer tus previsiones financieras. Es complicado que entiendan tu proyecto porque no les llega tu ilusión”.

Recurre a los contactos. Baldomero López-Mezquita, gerente de Idento, explica que “a la hora de hablar con los bancos, es importante conocer a alguna persona de dentro, aunque sea un amigo personal. Es importante que haya alguien que conozca tu empresa, a quien hayas podido explicar en qué consiste tu negocio y que crea en tu idea y en ti. Si no pasas ese filtro, es más difícil”.

No te limites a tu banco de siempre. “Al principio, pecamos yendo exclusivamente a nuestro banco, con el que gestionábamos todo. No hay que quedarse ahí. A esta entidad hay que visitarla de las primeras, pero a la vez que vas a otras. Es como el póker. Si dices que hay otros bancos compitiendo, se despierta un poco de ‘hormigueo’. Hay que hacer un poco de mercader”, comenta Jesús Bayego, cofundador de La Natural.

Apela a la fidelidad. Mundopan acudió directamente a una entidad con la que ha trabajado desde sus comienzos. “Ellos nos conocen desde que empezamos. Ven realmente las personas que hay detrás, cómo se lleva el mando del negocio. Conocen la evolución de la empresa, como hemos ido creciendo hasta expandirnos primero por Madrid y luego en el resto de España. Saben que todos los meses tenemos unos compromisos de pago que llevamos al día, que tenemos un préstamo anterior y ya lo hemos amortizado e incluso hemos adelantado la amortización… Ya nos conocen como personas y como clientes. No nos hizo falta acudir a otras entidades”, explica Roberto Pomeda, cofundador de Mundopán.

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Publicado en la categoría: Fernando Montero

1 Comentario Añade un comentario

  • 1. sergio soto bahamonde  |  9 de agosto de 2012 a las 19:28

    Para un buen emprendimiento lo primero es tener una idea y desarrollarla.
    Te invito a visitar mi pagina para ver si te nace una buena idea para recibir capacitación gratis y pedir lo que deseas para emprendimiento de bajo costo en el area de procesos quimicos basicos.
    http://www.recibetuformula.blogspot.com
    Saludos.
    Sergio.

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