5/Octubre/2012

La actitud no es suficiente para emprender

El otro día, mi hija –que tiene seis años– estaba jugando a ser ‘mayor’. Cogió su mochila, la abrió, metió dentro su ‘portátil’ de Caillou, cogió un móvil que ya no usamos en casa, y me dijo que se iba a trabajar. Sorprendido le pregunté que en qué trabajaba y ella me dijo, mientras andaba por el pasillo de casa camino de su ‘trabajo’, que era emprendedora. Mi mujer y yo nos miramos con cara de poker y, en ese momento, lo primero que pensé fue que había creado un monstruo.

Reflexionando sobre la respuesta de mi hija, comprendí entonces que con sólo seis años –casi siete, como insiste ella– acababa de explicarme qué es un emprendedor… en este caso, emprendedora. Y todo ello, sin que antes nos hubiéramos sentado ella y yo para hablar del tema… porque sólo tiene seis años y su cabeza tiene –y debería tener– otras preocupaciones.

Lo que ella venía a decirme con su actitud es que es una persona que trabaja para sí mismo, que no tiene ataduras, que necesita poco para hacerlo (un portátil y un teléfono) y que camina sonriente hacia su futuro.

Para empezar, está bien, al menos, tener esa actitud para afrontar ese futuro emprendedor, pero también es cierto que no sólo de actitud sobrevive el emprendedor. En las últimas semanas, nos bombardean en televisión con un anuncio en el que se dice que ‘emprender es una actitud’…, pero emprender es mucho más que eso. Está bien que el emprendedor afronte su futuro con buenas intenciones, pero necesita otras muchas cosas más… todas aquellas que llevamos años insistiendo desde la revista: organización, planificación, estudio, análisis, talento, esfuerzo, trabajo y mucha cabeza.

Hace unos días, recibí una invitación para asistir a la edición 2012 de iWeekend Castellón, un evento al que acudí el año pasado –reconozco y reconocí entonces– con ciertos prejuicios. Entonces, pensé: “¡Qué demonios harán 50 tipos reunidos durante un fin de semana para emprender! Seguro que han puesto una buena excusa para tomar copas”. Tras ‘vivir’ ese fin de semana con todos ellos, volví muy sorprendido. La imagen que me traje de esa experiencia fue ver a medio centenar de personas trabajando codo con codo –la mayoría no se conocía entre ella– por sacar adelante dos proyectos de dos emprendedoras –a las que tampoco conocían previamente y con las que horas antes habían competido por defender sus proyectos–. En ese fin de semana –cuando la gente normalmente se reúne para divertirse y desconectar de la rutina diaria del trabajo–, ese medio centenar de personas –algo más– se encerró desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la noche para crear, para innovar, para desarrollar, para compartir experiencias, para aprender, para trabajar en equipo… y encima pagando –porque para poder asistir hay que pagar 50 euros, una cantidad irrisoria si se compara con todo lo que ofrece el evento–.

iWeekend me demostró que sus participantes no sólo tenían y tienen actitud sino que además tenían otra serie de valores necesarios para poner y desarrollar un proyecto de negocio.

Y este año, si todo se cumple, volveré a estar allí.

  • Tweet about this on Twitter
  • Share on Google+
  • Pin on Pinterest


Publicado en la categoría: Emprendedores

1 Comentario Añade un comentario

  • 1. Maria  |  8 de Octubre de 2012 a las 11:42

    Aquí les dejo el enlace a un artículo interesante sobre una gran oportunidad para los emprendedores, así como un avance del mismo. Saludos.
    http://www.negociotecnologico.com/2012/10/telefonica-impulsa-a-jovenes-emprendedores-gracias-al-programa-talentium/
    Telefónica regresa con su programa “Talentium”, recorriendo diversas e importantes universidades españolas con el fin de encontrar jóvenes talentos para participar en Talentium Startups, programa de becas creado con el fin de ayudar a jóvenes estudiantes en sus últimos años de carrera.

Añadir Comentario

Requerido

Requerido, (oculto)


5 − = dos

Siga los comentarios en RSS