17/junio/2013

Por alusiones sobre la burbuja

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No suelo hacer esto…, bueno, creo que nunca antes lo había hecho. Será la primera y la última vez que me justifique por hacer un reportaje (aunque pueda parecerlo, no estoy enfadado).

Parece que el reportaje que hice/hicimos en la revista (en papel, salió en el número 189, junio de 2013, págs. 16-20 y después en nuestra web) ha generado más de un sarpullido en la frágil piel de algún que otro emprendedor, poco acostumbrados a recibir críticas… constructivas, claro (pues mal empiezan sus proyectos si no son capaces de escuchar críticas).

Antes de su publicación definitiva ya había escrito algo sobre el tema.

Tras la publicación del citado reportaje, he recibido varios emails de lectores que se sentían aludidos (unos molestos, otros preocupados y otros aturdidos, aunque todos muy correctos y respetuosos con mi persona y mis allegados) porque sus empresas salían citadas en el reportaje titulado: ‘Pequeñas burbujas a punto de estallar’ y con el antetítulo: ‘¿Por qué se sigue emprendiendo e invirtiendo en proyectos de mercados saturados?’

A continuación reproduciré el email de contestación que les envié a todos los que me pedían explicaciones (lo he pluralizado):

“Me gustaría que entendierais que la primera motivación cuando hacemos un reportaje es la de transmitirle al lector (emprendedores y potenciales emprendedores) una sensación, que no sólo la tenemos nosotros, sino muchos expertos con los que hablamos a diario. Los reportajes no surgen porque nosotros estemos ‘saturados’ de recibir cientos de emails de emprendedores que nos cuentan sus proyectos. Somos periodistas y una parte de nuestro trabajo consiste en conocer qué proyectos se están gestando y no sería ético por nuestra parte quejarnos (que no nos quejamos) de recibir cientos de correos, porque eso forma parte de nuestro trabajo, con el que verdaderamente disfrutamos.

Cuando escribimos este reportaje nuestra única preocupación fue la de ser fieles a nuestros lectores y decirles que hay mercados, sectores y/o actividades que tienen grandes dosis de riesgo para emprender. No le decimos al lector que no emprenda en una determinada actividad sino que si lo hace debe tener en cuenta una serie de recomendaciones (en boca de expertos) para evitar cerrar antes de tiempo. El reportaje no ponía el acento en ningún proyecto concreto, sino que hacía un recorrido sobre diferentes actividades, mercados y/o sectores en los que hay X proyectos muy similares.

Por nuestra experiencia, nos llegan a diario muchos proyectos de emprendedores que se sorprenden cuando les contestamos que como el suyo hay dos o tres proyectos similares. Muchos de ellos desconocen que hay otros competidores más fuertes o similares a ellos y lo desconocen porque no han estudiado el mercado (una cosa tan básica, pero que muchos ignoran, olvidan o, sencillamente, pasan de hacer). No entro en si hay o habrá burbuja, porque mi trabajo no es ser adivino, sólo digo que, en líneas generales, hay determinadas actividades en las que los proyectos carecen (o no han sabido transmitir al mercado) su ventaja competitiva y, a vista de pájaro, el público es incapaz de ver qué ofrece una u otra como diferente. Es una cuestión de diferenciar y valorar el riesgo medido y el riesgo máximo a la hora de desarrollar un determinado proyecto.

Creo que parte del problema de muchos emprendedores es que intentan convencer de sus buenas intenciones a la prensa y se equivocan en ese planteamiento, porque a los que tienen que convencer de que sus proyectos son interesantes, aportan valor, resuelven un problema o una necesidad no cubierta y están dispuestos a pagar por ellos son a los usuarios y clientes. Nosotros sólo somos un canal a través del que contar los proyectos. Las empresas deben trabajar por encontrar esa diferenciación y explicársela al mercado, no a la prensa.

Por su supuesto, nuestro interés es conocer cuanto más proyectos mejor, pero debemos ser críticos (que no irresponsables) con lo que acontece en el mercado y transmitírselo a los lectores. Y en ese sentido, no le podemos decir al lector que quiere emprender que lo haga en una actividad (la que sea) en la que ya operan (antes que él) una docena de proyectos, que tienen más experiencia, más pulmón financiero, mejor equipo, etc., porque se la van a dar a la primera de cambio. Lo contrario, sería irresponsable por nuestra parte.

Una parte importante del problema de fondo es que ahora mismo hay mucho ‘ruido’ con el tema de los emprendedores, motivado en gran parte por intereses políticos y económicos… y no hablo de conspiraciones, por supuesto, sino de intereses de las administraciones para que el tema emprendedor tape o mitigue otros temas como el paro o la mala gestión pública en determinados asuntos; y también intereses económicos, porque han surgido en los últimos meses una legión de ‘pseudogurús’ que quieren vivir de ‘esto’ engatusando y sacando los cuartos a más de un emprendedor incauto.

El caso es que interesa alimentar a la bicha del emprendimiento para que unos se aprovechen de otros. Y en eso, los medios debemos o deberíamos ser mucho más responsables y no entrar tanto en vender humo, sino en dar a conocer proyectos interesantes, que los hay. Y casi siempre los más interesantes suelen ser aquellos que menos ‘ruido’ hacen en Internet, precisamente, por eso, porque dedican su tiempo y esfuerzo a trabajar en el desarrollo de sus proyectos y no quieren perder el tiempo en generar ‘ruido’, principalmente, en las redes sociales.

A nosotros también nos cuesta en ocasiones aislarnos un poco y no dejarnos llevar por esa corriente generalista, pero también nos esforzamos mucho por escarbar para encontrar proyectos interesantes. Cuesta mucho esfuerzo, pero como nos gusta, muchas veces lo conseguimos”.

¡Y eso es todo!

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Publicado en la categoría: Javier Escudero

5 Comentarios Añade un comentario

  • 1. Mely  |  17 de junio de 2013 a las 19:37

    El artículo que dio pie a esta entrada me parece de lo más acertado, así que enhorabuena.

    No está de más abrir los ojos de personas que, bien por la desesperación de salir de una situación de estancamiento laboral y/o económico, o por las influencias de otros tan inexpertos como ellos (incluso aprovechados que van de gurús) cometen errores que suelen salir muy caros, sobre todo porque llevan implícitos, más que el daño al propio orgullo, la aniquilación de la (más que posible) modesta economía personal.

    Lo triste es que se pueden leer cientos de artículos al día aconsejando y prometiendo imposibles, como si el personal fuera tan inocente de creerlo, y lo peor es que hay legiones de seguidores que todavía se lo creen…

    Un saludo.

  • 2. Juan Antonio  |  17 de junio de 2013 a las 23:18

    Como lector, esto es lo que espero: honestidad en vuestra información. Que todo artículo tendrá su ración de subjetividad, pero eso está dentro de la lógica, y de nuestro discernimiento. Gracias.

  • 3. Buford Walton  |  22 de julio de 2013 a las 9:02

    “Hemos financiado estos proyectos porque si hay emprendedores hay empresas, si hay empresas hay empleo y riqueza y si sabemos gestionarla hay bienestar. Si conseguimos buenos empresarios haremos que en España se acabe la crisis”, ha dicho el empresario Juan Roig.

  • 4. Edmond Fowler  |  30 de julio de 2013 a las 0:12

    Tiene como dinámica la cooperación para crear proyectos de todo sector económico tanto Agropecuario, Industrial y de Servicios, en un mundo competitivo y globalizado, en el cual hay grandes necesidades y profundas preocupaciones por el desarrollo y por el impacto que pueda tener la economía.

  • 5. Silver Price  |  31 de julio de 2013 a las 20:55

    Iniciativas de este tipo son muy comunes en otros países, aunque no tanto en el nuestro. En Estados Unidos hay un gran número de shows televisivos de este tipo, como, por ejemplo, ‘Shark Tank’, la versión USA de un espacio japonés en el que se da cita un grupo de inversionistas a quienes diversos emprendedores muestran sus proyectos en busca de financiación. En España, el antecedente es ‘El Aprendiz’, un formato que estrenó La Sexta basado en otro norteamericano en el que un grupo de personas compiten por triunfar en el mundo de los negocios.

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