20/agosto/2013

La doble moral del sistema

fabricaOK

Siempre he dicho que las empresas se montan para ganar dinero. Para lo ‘otro’ ya están las ONG. No obstante, no hay que tomarse estas dos frases al pie de la letra. Se pueden hacer matizaciones, muchas.

No creo en esos que dicen que montan una empresa ‘para cambiar el mundo’. El mundo se cambia de muchas formas, pero no creando negocios.

No seré yo quien tire piedras sobre mi propio tejado. Siempre he defendido a los que emprenden, porque arriesgan muchas cosas: recursos, horas de su vida, horas junto a sus familias, etc. Pero también soy muy crítico con todos aquellos que quieren hacerse ricos a costa del esfuerzo de muchos otros. Como en cualquier aspecto de la vida, todo no vale para conseguir un fin.

Estas sencillas y mortales reflexiones las hago tras cerrar el reportaje que publicaremos en nuestro número 192, de septiembre de 2013, sobre la relocalización… un ¿bonito? palabro que viene de la mano de la famosa deslocalización, que tan de moda se puso hace unos años cuando cientos de empresas de todo tipo y pelaje, al grito de ‘emprendedor el último’, hacían las maletas buscando nuevos mercados en los que ubicar sus fábricas con la excusa de ser más competitivos. Ahora (bueno hace ya un tiempo), aparece la relocalización, que es la reubicación de esos centros de producción buscando nuevos mercados para seguir siendo más competitivos.

Hasta ahí, todo bien cuando las empresas asumen estrategias en torno a la competitividad. Pero, ¿por qué llamamos competitividad a una actitud, un proceso, un … que busca ahorrar costes por encima de cualquier cosa? Y vuelvo al principio: todo no vale para conseguir un fin.

Cuando las empresas de medio mundo salieron a conquistar China (sin darse cuenta que iba a ser China la que nos conquistaría a nosotros) sólo buscaban fabricar más barato, ¿a costa de qué? de explotar a miles de trabajadores en condiciones laborales infrahumanas con sueldos de miseria. Se pueden hacer miles de matizaciones, pero eso se llama esclavitud. Con el tiempo las condiciones han cambiado y ahora esos costes irrisorios han aumentado (poco, pero lo han hecho) y muchas de aquellas empresas, que salieron para ser más competitivas, buscan ahora (y han encontrado) a otras ‘Chinas’ y han conseguido instalar sus fábricas en Bangladesh, India, Vietnam…, sin pararse a pensar (o tal sí) que en esos países también viven personas que, para poder comer, trabajarán en lo que sea y en las condiciones que les impongan.

Pero esto no podría acabar echándole la culpa sólo a las empresas. Nosotros, la sociedad, los consumidores, también somos responsables de esa tiranía laboral. Se nos ponen los pelos de punta cuando vemos (eso sí, porque si no vemos un vídeo parece que no es real lo que nos cuentan los medios escritos) en un informativo a niños de muy pocos años que trabajan confeccionando ropa o fabricando muebles o pintando objetos en condiciones insalubres. O fábricas atestadas de personas que trabajan, comen, duermen y… allí. Pero esas imágenes se nos olvidan a los dos minutos, cuando vamos a comprar productos en la Europa ¿civilizada?, que la mayoría han sido fabricados en aquellos países y por aquellas manos.

Con esto no digo que no compremos productos procedentes de aquellos mercados. No es una cuestión de defensa nacional. No van por ahí los tiros. Sino que deberíamos exigir a las marcas que cumplan con los derechos humanos, con la dignidad de los trabajadores y que informen a los clientes (en las etiquetas, con campañas o como se les ocurra) de la procedencia de sus productos, cómo y de qué forma se han fabricado para que podamos decidir si los compramos o no. Hay marcas que ya lo hacen, pero la mayoría no. Y no basta con poner una leyenda que diga ‘se han respetado los derechos humanos…’ De esta manera, estaríamos ‘obligando’ de forma subjetiva a que mejoraran las condiciones laborales de aquellos países. Suena a los ‘mundos de Yuppi’, pero sólo se pueden conseguir cosas siendo activos. Empezando por mi, a partir de ahora, miraré muy bien dónde y qué compro.

Ah, por cierto, espero que os guste el citado reportaje…

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Publicado en la categoría: Javier Escudero

8 Comentarios Añade un comentario

  • 1. Sandy T. Nixon  |  26 de agosto de 2013 a las 5:51

    · Representados legalmente por el reagrupante, menores de dieciocho años o tengan una discapacidad y no sean objetivamente capaces de proveer a sus propias necesidades debido a su estado de salud.

  • 2. get smart  |  27 de agosto de 2013 a las 7:41

    Sólo un pequeño porcentaje de las empresas subcontratan a empresas especializadas en SEO SEO. Este hecho puede atribuirse a la ignorancia ya sea de la existencia de estas empresas se dedican a la optimización de motores de búsqueda o porque la compañía cree que tiene las habilidades disponibles dentro de la organización. El problema con el uso de sus propios expertos, es que ellos no pueden saber lo suficiente como para ser eficaz. La industria del motor de búsqueda ha dejado de ser fácil de entender debido a la extrema complejidad y alto grado de competitividad en cuestión.

  • 3. Felecia B. Cooke  |  2 de septiembre de 2013 a las 16:41

    Informática para empresas es un blog donde damos consejos a PYMEs, profesionales, organizaciones y particulares que necesitan utilizar bien la informática en las empresas a fin de conseguir sus objetivos. Publicamos artículos con consejos, trucos, explicaciones y recomendaciones para aprovechar al máximo la informática en nuestra empresa a fin de potenciar la productividad y conseguir mejores resultados. Hablamos sobre seguridad informática, voz IP, TPV, mantenimiento correctivo y preventivo, redes informáticas, información sobre hardware y software, así como desarrollo web para empresas. Si eres empresario y estás interesado en nuestros artículos, síguenos en las redes sociales y suscríbete a nuestro feed. ¡Gracias por visitarnos!

  • 4. Txema Sanchis  |  11 de septiembre de 2013 a las 20:23

    Totalmente de acuerdo, aquí se vive obsesionado por la subvenciones y no por emprender, aún tenemos que aprender a emprender.

  • 5. Cedeweb  |  25 de septiembre de 2013 a las 0:15

    Muy verdadero material de este artículo. Una de las formas de equilibrar esos deseos (personales y laborales) es manteniendo la mente atenta a lo que deseamos pero con el fin de satisfacer la necesidad que un cliente pueda tener. Entre imaginación, motivación, deseo y más; este articulo puede ayudarle a lograr lo que es justo [[http://cedeweb.com/aumente-sus-oportunidades-de-negocio/]]

  • 6. Anthony Anderson  |  28 de octubre de 2013 a las 13:06

    Se hace estrictamente necesario crear un fuerte cambio en los mercados locales sobre todo en las empresas de servicios, que no cuentan con un programa real de Satisfacción al Consumidor incurriendo en graves y reiterados abusos en contra de quienes están obligados a adquirir sus servicios sin tener la opción de elegir una mejor oferta por la falta de competencia en el sector o simplemente el marco regulatorio es insuficiente y no tiene los alcances para un mejor desempeño del servicio en favor del consumidor, cabe destacar los múltiples reclamos que recepciona diariamente la S.E.C. (superintendencia de energía y combustible) por mencionar alguna entidad involucrada en el tema.

  • 7. Brian  |  9 de noviembre de 2013 a las 2:51

    Muy bueno su articulo, gracias por el aporte.

  • 8. Ivan Paredes  |  23 de noviembre de 2013 a las 5:10

    saludosBuen aporte todo para el emprendedor

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