4/noviembre/2013

La disrupción va a llegar

Disruptivo

‘Disruptivo’ es el nuevo concepto de moda en el mundo de los emprendedores. Pero, ¿cómo puede ser ‘nuevo’ un concepto que ya sonaba allá por los años noventa? Fue Clayton M. Christensen, profesor de la Harvard Business School, quien empezó, en 1995, a teorizar sobre las innovaciones disruptivas, un concepto que acabó plasmando dos años después en su libro The Innovator’s Dilemma.

Christensen diferenciaba entre aquella innovación continuada, en manos de las grandes empresas, que buscaba la mejora de un producto, servicio o proceso, para el que ya tiene clientes, con el objetivo de seguir generando ingresos recurrentes . Y la innovación disruptiva, en la que trabajan, principalmente, pequeñas empresas, que desarrollan productos o servicios de menor coste, más sencillos de utilizar, con menos funcionalidades, más baratos y que se dirigen, principalmente, a los no-consumidores: aquellos usuarios que no han visto satisfechas sus necesidades con los que hay en el mercado. Con el tiempo, esas innovaciones disruptivas van incorporando mejoras en su funcionamiento y acaban desplazando a los productos o servicios que ofrecen las empresas líderes.

En definitiva, un producto, servicio o proceso disruptivo viene a romper las reglas de juego de ese mercado obligando, en la mayoría de los casos, a que el resto de competidores cambie y siga la estela de la empresa disruptiva.

Según esa teoría, productos considerados disruptivos por una gran mayoría de mortales, como –por ejemplo– el iPhone, no entraría en esa catalogación original de Christensen, porque ni es barato ni se dirige a un público con pocos recursos. Por eso, el concepto ‘disruptivo’ ha evolucionado desde entonces, adaptándose a las exigencias de los mercados. Como nos cuenta Carlos Domingo, presidente y consejero delegado de Telefónica I+D y autor de El viaje de la innovación, en nuestro dossier del número 194, de noviembre de 2013, “en la actualidad, la innovación disruptiva es un concepto más amplio del que formuló Christensen y no tiene por qué ser necesariamente algo de bajo coste. El iPhone no ha sido un producto de bajo coste, pero sí ha sido uno que ha transformado la industria de los móviles, es decir, el concepto que había de los smartphones y, sobre todo, la forma en que se utilizan esos dispositivos hasta ese momento”.

Entonces, una vez que admitimos pulpo ‘como animal de compañía’ ahora la cosa está en colgarle el calificativo de ‘disruptivo’ a todo lo que se mueve. Y ni toda tecnología es disruptiva ni toda disrupción tiene que ser tecnológica. Los expertos entrevistados en el citado reportaje sostienen que se puede ser disruptivo en cualquier parte del modelo de negocio y puede o no que esa disrupción se apoye en la tecnología. No obstante, no es que la innovación vaya asociada sólo a la tecnología, sino que la innovación de éxito y la innovación sostenible provienen de empresas que han dado con un producto que funciona gracias a la intersección de tres aspectos. Según Domingo, “por un lado, han dado con una necesidad de consumidor que no estaba satisfecho hasta el momento con ningún producto. Y ahí, hay que olvidarse de la tecnología, porque lo primero es encontrar un producto o un servicio que solucione un problema que nadie resolvía hasta entonces. En segundo lugar, eso lo tienes que hacer de forma sostenible con un modelo de negocio que te permita ganar dinero para crecer y financiarlo. Y en tercer lugar, es posible que no se haya podido solucionar ese problema antes porque requiere de una tecnología nueva que no existía antes y será la tecnología lo que le dé una ventaja competitiva sostenida en el tiempo, porque es lo más complicado de replicar”.

Para los expertos, cuando tienes una oferta comercial disruptiva, es fácil replicar, porque mientras la competencia tenga el mismo producto lo podrá replicar tarde o temprano, mientras que si tienes una tecnología disruptiva, diferencial, única, además de tu expertise, será mucho más complicado que te lo copien. “Las innovaciones disruptivas que tienen más impacto y que son más complicadas de replicar están vinculadas a una nueva tecnología”, subraya Domingo.

Te recomiendo que leas el dossier nº 194, de noviembre de 2013, en el que hablamos de todos estos aspectos y de empresas, tanto de sectores tradicionales como de mercados tecnológicos, que han sido o son disruptivas.

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Publicado en la categoría: Emprendedores,Javier Escudero

5 Comentarios Añade un comentario

  • 1. Raquel Gómez Sart  |  4 de noviembre de 2013 a las 10:39

    Muchas gracias por este post! La verdad es que había oído hablar de este nuevo fenómeno de la disrupción pero no tenía totalmente claro de que se trataba. Todos los que nos dedicamos al mundo empresarial ya sea con nuestros propios productos o servicios o asesorando a aquellas empresas que lo están haciendo, sabemos que la diferenciación es vital para conseguir el éxito que pretendemos y es cierto que pequeñas empresas, que desde un principio disponen de menos capital para el proceso para crear el producto, han diseñado un producto barato que se ha hecho necesario para sus consumidores, poniéndose por delante de grandes empresas.

  • 2. Javier Escudero  |  5 de noviembre de 2013 a las 15:55

    Gracias Raquel, por tus comentarios. En cualquier caso, no te dejes llevar por términos, conceptos y/o tendencias. Al final, la fórmula siempre es la misma (se llame como se llame): desarrollar algo que solucione una necesidad no resuelta y por la que los clientes estén dispuestos a pagar.
    Un saludo

  • 3. TuComportamiento  |  10 de noviembre de 2013 a las 22:54

    Me gustaría agradeceros vuestros post, con los consejos que ofrecéis muy útiles actualmente. Me gustaría presentaros un nuevo proyecto TuComportamiento es un equipo de psicólogos expertos en el análisis y la modificación de consucta. Ofrecemos terapia y programas de mejora personal. Os animo a ver nuestra web http://www.tucomportamiento.es

    De nuevo gracias por los caminos que ofrecéis.

  • 4. Alfonso Rodriguez  |  14 de mayo de 2014 a las 13:05

    Muchas gracias por éste post! Me ha parecido muy interesante.
    Un saludo.

  • 5. Manuel Marin  |  19 de diciembre de 2014 a las 11:06

    Y también los trabajos de Gary Hamel en los 90’s…

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